ENTREVISTA. Una guía práctica para preparar respuestas claras y seguras . / FREEPIK
El mercado laboral argentino atraviesa un escenario competitivo, especialmente para quienes buscan su primer trabajo o intentan cambiar de rumbo profesional. Con procesos de selección más estructurados y entrevistas que siguen patrones muy similares, prepararse dejó de ser opcional y pasó a ser una estrategia concreta para destacarse sin improvisar.
En la mayoría de las entrevistas, las empresas repiten un conjunto de preguntas clave para conocer la experiencia, la personalidad y la actitud de cada postulante. No se trata solo de qué se dice, sino de cómo se construye el discurso: qué ejemplos se eligen, qué nivel de claridad se muestra y cuán alineada aparece la respuesta con el puesto.
Conocer qué buscan los reclutadores en cada pregunta permite ordenar ideas, reducir nervios y transmitir una imagen profesional, coherente y confiable. Esta guía reúne las diez preguntas más frecuentes y las claves para responder con seguridad.
Las 10 preguntas más frecuentes en una entrevista de trabajo
1. ¿Me contás un poco de vos? Es la apertura clásica. No apunta a la vida personal, sino a un resumen profesional.
Conviene explicar en una breve línea qué se hace, en qué áreas se tiene experiencia y qué tipo de rol se busca. Una presentación ordenada ayuda a marcar el tono de la entrevista.
2. ¿Cuál es tu mayor debilidad? Acá se mide sinceridad y capacidad de mejora. Es fundamental mostrar autoconocimiento.
Lo recomendable es elegir una debilidad real, explicarla sin dramatismo y mostrar qué acciones concretas se toman para trabajarla.
3. ¿Por qué querés trabajar acá? El reclutador busca interés genuino. Investigar la empresa, mencionar su actividad y vincularla con la propia experiencia suma puntos y muestra compromiso.
4. ¿Dónde te ves en cinco años? Lo mejor es hablar del futuro con realismo.
Se espera una idea general de crecimiento y aprendizaje. El objetivo es verificar si el candidato proyecta un camino compatible con la organización.
5. ¿Por qué deberíamos contratarte? Funciona como un pitch personal para argumental el valor propio. Conviene destacar fortalezas específicas, experiencia relevante y lo que se puede aportar al puesto.
6. ¿Cuáles son tus principales fortalezas? Enfócate en fortalezas útiles: responsabilidad, organización, adaptación, trabajo en equipo o buena comunicación son ejemplos válidos, siempre acompañados por situaciones concretas.
7. ¿Por qué dejaste tu último trabajo? Te sirve para explicar cambios laborales con madurez. La clave es mantener una respuesta profesional, sin críticas, y enfocada en crecimiento o cierre de etapas.
8. ¿Cómo manejás la presión? Las empresas quieren saber si se puede rendir con plazos ajustados. Se valora hablar de organización, priorización y comunicación oportuna.
9. ¿Podés contar un error que hayas cometido? Elegir un error menor, explicar brevemente la situación y destacar qué se aprendió muestra honestidad y capacidad de mejora.
10. ¿Tenés alguna pregunta para nosotros? Siempre se espera una consulta para cerrar la entrevista con interés activo. Preguntar por el equipo, la dinámica de trabajo o los próximos pasos demuestra motivación real y deja una buena impresión.






















