Las imágenes del NOA que construyeron una mirada en el siglo XIX

En un libro, la doctora Silvina Aráoz analizó un amplio corpus de dibujos, pinturas y grabados producidos por artistas extranjeros que recorrieron nuestra región durante esa centuria.

REGISTRO COSTUMBRISTA. “Riña de gallos” es una acuarela del artista brasileño de origen galo Jean León Pallière, que está fechada en 1858. REGISTRO COSTUMBRISTA. “Riña de gallos” es una acuarela del artista brasileño de origen galo Jean León Pallière, que está fechada en 1858.
Santiago Pérez Cerimele
Por Santiago Pérez Cerimele 18 Enero 2026

Escuchar nota

Tu navegador no soporta HTML5 audio

La doctora y docente de la Facultad de Artes de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT), Silvina Aráoz, acaba de publicar “Artistas viajeros que documentaron el Noroeste argentino en el siglo XIX”. Su libro reúne y analiza un amplio corpus de imágenes producidas por artistas extranjeros que recorrieron la región entre 1816 y fines del siglo XIX. El texto integra la colección Tesis de la editorial Humanitas, de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNT.

Son dibujos, grabados y pinturas que, lejos de ser simples ilustraciones, funcionaron como verdaderos dispositivos de conocimiento: primero, para contar cómo era este territorio y cuáles eran sus costumbres; luego, con un objetivo cada vez más científico.

El trabajo es resultado de un recorrido académico extenso, atravesado por búsquedas persistentes y momentos de interrupción. Aráoz recuerda que el punto de partida fue casi casual, cuando integraba el Instituto de Historia del Arte Americano y Regional, dirigido por Celia Terán.

“Estaba viendo algunas imágenes del siglo XIX que me interesaban; sobre todo, de Tucumán. Le comento a Celia sobre estas, y ella opina que era un buen camino para comenzar a trabajarlo”, cuenta. Ese interés inicial se transformó en un proyecto de largo aliento, que comenzó formalmente con su inscripción en un doctorado en Córdoba, que luego continuó en Tucumán.

El proceso no fue lineal. Hubo años de trabajo intenso, búsquedas y pausas. “En 2008 tenía hechas todas las materias del posgrado, pero me faltaban imágenes para la tesis”, recuerda. Fue entonces cuando amplió el foco al Noroeste argentino en general y comenzó una pesquisa exhaustiva en bibliotecas y archivos de Tucumán, de Buenos Aires, de Córdoba y de La Plata, además de revistas europeas. Fotografió cuadros, rastreó publicaciones antiguas y fue armando, poco a poco, un corpus cada vez más amplio. “Recorrí un camino muy largo; recién en 2019 defendí mi tesis y culminé todo este período”, resume.

TREN CISTERNA. Un dibujo de Daireaux sobre mujeres que buscan agua. TREN CISTERNA. Un dibujo de Daireaux sobre mujeres que buscan agua.

Costumbrismo

Uno de los aspectos que más la impactó al analizar estas obras es el fuerte componente costumbrista que atraviesa las imágenes. “Lo que más me llama la atención de las imágenes es, sobre todo, el costumbrismo; todo lo relacionado con las costumbres”, subraya. Aunque los artistas eran extranjeros, las escenas permiten reconocer rasgos propios de cada lugar.

“El país es uno, Sudamérica es una, pero cada región tiene sus particularidades. Y en este costumbrismo uno las va notando, las va viendo”, señala.

Las escenas de la vida cotidiana ocupan un lugar central: trabajos rurales, actividades domésticas, viajes y celebraciones. Aráoz menciona, en especial, el impacto que le produjo la representación de la usina de Hileret. “Ver el ingenio, con la gente trabajando, esa monstruosidad de industria, los que iban con las carretas, con machetes, todo eso me impactó muchísimo”, dice. Para la investigadora, estas imágenes no buscan exagerar ni caricaturizar: “ese costumbrismo es tratado con respeto”.

En ese contexto, Aráoz destaca que sólo en una obra -“Tejedoras santiagueñas”, de Jean León Pallière- percibió algo de sensualidad, pero aclara: “es pequeña, y para nada morbosa”. Y subraya que el resto de los retratistas son más bien fríos para documentar; tratan de mostrar todo cómo es.

ESCENA COTIDIANA. Émile Honoré Daireaux retrató el trabajo fabril. ESCENA COTIDIANA. Émile Honoré Daireaux retrató el trabajo fabril.

Aráoz señala que muchas de las costumbres retratadas se perdieron con el paso del tiempo, como ciertos bailes o las postas en los caminos, mientras que otras lograron mantenerse, al menos de manera simbólica. “Se ven también machetes, una herramienta que es parte de Tucumán. La cosecha de hoy estará mecanizada, pero el machete sigue existiendo, y cualquiera lo reconoce”. En opinión de la especialista, esa persistencia habla de una transmisión cultural profunda: “siempre queda ese dejo de conocimiento, de transmisión de una familia a otra, que se conserva”.

LOS CHORROS DE ESCABA. Una pintura del suizo Adolph Methfessel. LOS CHORROS DE ESCABA. Una pintura del suizo Adolph Methfessel.

Objetivos

El libro también permite observar un cambio progresivo en el sentido y en la función de las imágenes. En una primera etapa, los dibujos y grabados acompañaban relatos de viaje publicados en revistas populares europeas. “Eran revistas que salían con una frecuencia quincenal, en las cuales los viajeros contaban sus viajes por todo el mundo, y trasmitían las costumbres, las formas de vida”, explica. Allí se mezclaban la curiosidad, el exotismo y una mirada colonialista que resaltaba las riquezas naturales del territorio, para potenciales inversionistas.

Ese material no estaba pensado para el turismo masivo, inexistente en ese momento, sino para un público reducido. “Estos libros trasmitían información a un tipo de gente que, en su mayoría, venía a invertir”, sostiene. Cita, por ejemplo, a Émile Honoré Daireaux, quien describía el país como un territorio “virgen”, listo para ser explotado económicamente.

Con el avance del siglo XIX, ese objetivo inicial fue cambiando. “Después se contrataban extranjeros, y entonces las imágenes ya son de carácter científico, arqueológico, antropológico; y tienen otro tipo de circulación”, explica. En ese contexto, la imagen deja de ser un simple complemento del texto para convertirse en una herramienta central del conocimiento. “Es más la imagen la que completa lo que dice el texto”, afirma.

LE SOUPER A JAVI. Creación de 1882 del francés Emile-Arthur Thouar. LE SOUPER A JAVI. Creación de 1882 del francés Emile-Arthur Thouar.

Aráoz analizó obras de unos 13 artistas, entre ellos Emeric Essex Vidal, Adolph Methfessel y Carl Hermann Conrad Burmeister. En su consideración, más allá de su origen o de su soporte, estas piezas forman parte del patrimonio cultural del Noroeste argentino y merecen ser revalorizadas.

“Estas obras son muy importantes; hay que valorizarlas, por más que sean grabados de revistas -sostiene-. Que muestren parte del NOA es motivo suficiente para que se las revalorice”.

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios