La crisis de Lácteos Verónica se profundizó en las últimas horas tras la paralización total de sus plantas ubicadas en Suardi, Lehmann y Totoras, en la provincia de Santa Fe. La decisión, tomada sin previo aviso, se suma a una grave deuda salarial, incumplimientos con proveedores y una producción prácticamente inexistente. Ante la falta de pago de haberes y el temor a un posible vaciamiento, los trabajadores resolvieron ocupar las instalaciones, mientras crece el riesgo de una quiebra que podría dejar sin empleo a cerca de 700 personas.
El freno completo de la actividad llegó luego de que la compañía incumpliera un acuerdo salarial firmado con el gremio ATILRA, lo que terminó de romper el frágil equilibrio operativo. Voceros sindicales aseguran que el escenario es de total incertidumbre y que no existen señales claras de reactivación. En ese contexto, la toma de plantas busca preservar las fuentes laborales y evitar el retiro de maquinaria o activos estratégicos por parte de la empresa.
En paralelo, la situación financiera de Lácteos Verónica es crítica. Según datos del Banco Central (BCRA), la firma acumula 3.843 cheques sin fondos por más de 13.486 millones de pesos, de los cuales solo logró cubrir el 21,6% durante el último año. Además, mantiene deudas con entidades como Banco Galicia, Banco Macro y varias financieras privadas. A esto se suma un fuerte pasivo con productores: unos 150 tamberos santafesinos reclaman pagos por leche entregada, con una deuda estimada en 60 millones de dólares.
Mientras la producción está completamente detenida y la marca casi desapareció de las góndolas, en el sector lácteo vuelve a tomar fuerza la posibilidad de un traspaso de activos. En ese marco, trascendió el interés de la francesa Savencia, uno de los principales jugadores del mercado local y controlante de marcas como Milkaut e Ilolay. Aunque aún no hay definiciones, directivos de la firma europea ya habrían mantenido contactos con la familia Espiñeira, actual dueña de Verónica, en un escenario donde el futuro de la histórica láctea pende de un hilo.























