La suba del petróleo amenaza con exportar mayor inflación a la Argentina

Alerta en los mercados, porque el petróleo vuela, el dólar se fortalece y complica el plan de Caputo.

El impacto local por las reacciones del mercado financiero en medio de la guerra. El impacto local por las reacciones del mercado financiero en medio de la guerra.
Hace 9 Hs

El recrudecimiento del conflicto en Medio Oriente disparó las alarmas en los mercados globales. En las operaciones de "pre-market", el petróleo registró un salto del 17,15%, alcanzando los U$S 108,76, su valor más alto en ocho años. Este "shock" energético arrastra consigo a los "commodities" agrícolas: la soja superó los U$S 440 -máximo desde mediados de 2024- y el trigo escaló un 5,65% hasta los U$S 227 por tonelada.

Este escenario configura un posible "lunes negro". Mientras el índice Nasdaq retrocede más del 2%, el dólar se fortalece a nivel global (+0,60%) ante la expectativa de que la Reserva Federal mantenga tasas de interés elevadas para contener la presión inflacionaria de los combustibles.

Entre la inflación y el financiamiento

Para la Argentina, el viento de cola parece haberse detenido. Aunque el país es exportador de energía, la suba internacional impacta directamente en los costos de flete y explotación, al presionar los precios internos. 

Además, el encarecimiento de los productos importados complica la meta de desaceleración inflacionaria del Gobierno, al dejar obsoletas las proyecciones del último REM que vaticinaban un IPC por debajo del 2% a partir de mayo.

Desde la consultora "EconViews", advierten que este clima de incertidumbre frena la llegada de capitales que venían sosteniendo la calma financiera. "La escalada bélica pone en pausa el flujo hacia emergentes", señalaron.

El desafío de la deuda

La ventana de oportunidad para que Argentina regrese a los mercados voluntarios de crédito parece cerrarse. Con vencimientos exigentes en 2026 y 2027 (bonos soberanos, FMI y Bopreal), la capacidad del Banco Central para seguir acumulando reservas será determinante.

No obstante, hay un matiz positivo: según la consultora 1816, de prolongarse estos precios, el superávit comercial energético podría mejorar significativamente las cuentas externas hacia 2026, compensando parcialmente la volatilidad financiera.

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