COOPERATIVA. Jóvenes de La Esperanza operan la nueva máquina que automatiza la producción de sogas recicladas. / CAPTURA DE PANTALLA
En Córdoba, un grupo de chicas y chicos de la cooperativa La Esperanza impulsa una iniciativa que convierte botellas de plástico en sogas listas para uso industrial. El proyecto, llamado Hilando Futuro, nació para sumar empleo joven y fortalecer la economía circular en los barrios. La propuesta forma parte del Desafío Innovar por el Clima 2025, impulsado por CorLab.
Con una máquina que automatiza el trenzado y un equipo técnico que acompaña cada etapa, la cooperativa apuesta a un modelo de triple impacto: social, ambiental y económico.
Un proyecto que une reciclado, empleo y comunidad
Hilando Futuro crece dentro de La Esperanza, una cooperativa que desde 2010 trabaja por la inclusión social y la mejora de las condiciones laborales de los recuperadores urbanos. Hoy reúne a más de 1000 socios de 30 barrios y sostiene 16 comedores y copas de leche.
La iniciativa propone una forma simple y a la vez transformadora de generar trabajo: convertir botellas de plástico (PET) en sogas resistentes, producidas por jóvenes de zonas vulnerables. La propuesta recupera la historia de la cooperativa, donde muchas de las personas que participan son hijos o nietos de quienes iniciaron el proyecto hace más de una década.
Triple impacto para la ciudad
En lo social, Hilando Futuro abre la puerta a una participación real: las y los jóvenes no solo operan la nueva maquinaria, sino que también se forman en procesos productivos que podrían ampliar sus oportunidades laborales.
En lo ambiental, la cooperativa refuerza su rol como referente del reciclado en Córdoba. Cada botella que llega a la planta de barrio Comercial es una pieza que no termina en enterramiento y que se convierte en un insumo útil para otras cooperativas y organizaciones.
En lo económico, la fabricación de sogas busca reducir costos dentro del propio sistema de reciclado. Con la caída del precio del cartón y los aumentos en el mantenimiento industrial, esta producción aparece como una alternativa para sostener la actividad y generar ingresos.
Jóvenes al mando de la nueva máquina
Gracias al financiamiento de Innovar por el Clima, la cooperativa incorporó una máquina que automatiza el trenzado del hilo, lo que permite acelerar el proceso y abaratar la producción. En la planta, un equipo joven integrado por Jazmín Bracamonte, Florencia Soto, Mauro Chavarría, Milagros Ávila, Andrea Yajahuanca y Luzmila Sosa trabaja en dos turnos realizando pruebas y ajustando cada detalle del proceso.
La propuesta cuenta con el acompañamiento técnico del COyS y de los recuperadores urbanos que garantizan la llegada del material reciclado. Además, la empresa cordobesa Rattini S.A. colaboró en el diseño y fabricación de la nueva maquinaria. Las pruebas de resistencia de las sogas se realizan junto a un equipo de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la UNC.
Innovar por el clima desde los barrios
Hilando Futuro es una de las 17 iniciativas seleccionadas por el Desafío Innovar por el Clima 2025, un programa de CorLab en colaboración con Bloomberg Philanthropies y financiado por Youth Climate Action Fund.
La propuesta destaca cómo la innovación climática también puede nacer desde los barrios, generar empleo y multiplicar impacto.





















