Lucas Barrera Oro jugó 15 ediciones del Seven de Tafí del Valle.
Lucas Barrera Oro vive el Seven de Tafí del Valle desde un lugar único. No sólo es el actual entrenador de Universitario (Stella Artois), sino también el jugador con más presencias en la historia del torneo, con 15 participaciones. Una cifra que resume una relación profunda con el certamen, construida a lo largo de más de dos décadas y atravesada por etapas como jugador, referente y ahora entrenador.
Su historia en Tafí comenzó en 2003, cuando con apenas 19 años disputó su primer Seven con una camiseta especial: la de Los Pumas. Aquella experiencia quedó marcada tanto por lo deportivo como por una anécdota que se transformó en leyenda. “Fue una locura. Jugábamos con Los Pumas, salimos campeones, pero después hubo un problema por el tema de los sponsors. La camiseta de los Pumas tenía Visa y nosotros jugábamos para Aerolíneas Argentinas. Eso generó un conflicto con la UAR y nunca más nos volvieron a invitar”, recordó.
Después de aquella edición, Barrera Oro siguió participando del torneo con diferentes camisetas. Jugó con su club, con el seleccionado de Tucumán y en múltiples combinados. “Antes te mandaban a jugar el Seven para ponerte en forma. Era normal. Se armaban finales increíbles entre Tucumán y Salta, con muchísimo público y un clima espectacular”, recordó.
Con el paso del tiempo, su vínculo con Tafí se volvió casi ritual. Año tras año decía presente, incluso en etapas finales de su carrera. “Siempre lo disfruté. Siempre dije que sí. Salvo un año que estaba jugando en Italia”, contó. Incluso su edición número 15 tuvo un simbolismo especial: fue su despedida como jugador, usando el dorsal 15, su número histórico como fullback.
El cambio de rol llegó de manera natural. En 2025 tuvo su primera experiencia como entrenador en el Seven de Aguilares, en donde condujo a Universitario hasta la final, en la que cayó frente a Huirapuca. Ese partido marcó el inicio de una nueva etapa. “Me costaba dejar de ser jugador. Hasta que un amigo me dijo que la única forma de matar al jugador era siendo entrenador”, confesó.
Hoy, Barrera Oro lidera un proyecto que muestra señales claras de crecimiento. Universitario cuenta con más de 30 jugadores entrenando específicamente para el Seven, una cifra poco habitual en este tipo de torneos. “Es atípico. Hay competencia sana, motivación y compromiso. Eso fortalece mucho al equipo”, explicó.



















