No es ningún secreto que Perú lo tiene todo: una increíble cultura milenaria, gastronomía reconocida a nivel mundial y una impresionante diversidad de paisajes gracias a su topografía única. Sin embargo, lo que pocos saben es que el país limítrofe es una opción inmejorable también para visitar en verano, con paradisíacas playas ideales para quienes buscan relax, aventura y un descanso perfecto frente al mar.
Junto con Tumbes, el departamento de Piura es conocido como el caribe peruano. Allí abundan los alojamientos de primer nivel con spas al aire libre e impresionantes vistas al Pacífico, en los que se puede disfrutar de diversos tipos de masajes, mientras se escucha el arrullante sonido de las olas.
Entre las playas más emblemáticas de la región se encuentran Colán, Vichayito y Cabo Blanco, esta última famosa por haber sido la preferida del escritor Ernest Hemingway. Máncora, por su parte, seduce a los viajeros por su ambiente vibrante, con opciones para hacer surf o buceo. Muy cerca se encuentra el balneario Playa Los Organos, conocido por sus aguas turquesas, oleaje ideal para surf, muelle pesquero artesanal y la posibilidad de nadar con tortugas marinas en El Ñuro. De julio a octubre, la región es ideal para el avistamiento de las colosales, ballenas jorobadas.
En cuanto a la gastronomía, los viajeros suelen deleitarse con el ceviche piurano, que viene acompañado de chifles y zarandajas, un tipo de frijol. Más al sur, en la ciudad de Catacaos, reconocida por ser cuna de artesanos, se puede degustar un delicioso Seco de chavelo en las picanterías piuranas, un plato emblemático elaborado con plátano frito majado y carne seca.
EL ENCANTO DE TUMBES
Más al norte de Piura, la región de Tumbes se distingue por sus playas de arena blanca y aguas cálidas. Con resorts de primer nivel y una gastronomía exquisita, es un destino ideal para descansar y practicar turismo wellness, con actividades como yoga frente al mar, masajes en la playa o contemplar el atardecer desde un jacuzzi.
Punta Sal es el balneario más exclusivo de la zona, con resorts frente al mar que ofrecen piscinas infinitas, gastronomía gourmet, spas y shows nocturnos, en un entorno de lujo y tranquilidad. Zorritos, en tanto, se destaca por su clima cálido durante todo el año y su oferta de bienestar, con tratamientos a base de algas marinas, exfoliaciones con sales minerales y sesiones de aromaterapia que crean una experiencia de turismo wellness.
La delicia gastronómica de la zona es el ceviche de conchas negras, un manjar que solo se consigue en esta región. También es muy recomendable el majarisco tumbesino, un plato a base de plátano frito y salsa de mariscos que te hará querer volver una y otra vez.
Como si todo esto fuera poco, Tumbes también esconde una gema en sus entrañas: la zona arqueológica monumental Cabeza de Vaca. Según las investigaciones fue el centro administrativo-ceremonial más importante de la zona norte durante la época prehispánica. El complejo está constituido por una serie de estructuras de piedra y adobe, como la Huaca del Sol, una pirámide erigida en tres niveles escalonados.
TESOROS EN LAMBAYEQUE
Lambayeque es una de las regiones con mayor crecimiento turístico del país. Su capital, Chiclayo es una ciudad que ofrece una experiencia única para los viajeros que buscan combinar historia, cultura, naturaleza y gastronomía. Reconocida por su rica herencia arqueológica, la calidez de su gente y su vibrante vida urbana, la urbe se ha consolidado como uno de los destinos más atractivos del país.
Muy cerca se encuentra Pimentel, un balneario de gran belleza natural, famoso por su muelle, que es el más largo de Perú y sus espectaculares atardeceres, donde el cielo y el mar se funden en tonos rojizos y dorados.
LA LIBERTAD
Entre los departamentos de Áncash, Lambayeque, Huánuco, San Martín y Amazonas, se encuentra un lugar mágico por su gastronomía y sus paisajes: La Libertad. A poco más de una hora de su capital, Trujillo, se llega a Huanchaco, un tradicional balneario famoso por sus olas, sus históricos caballitos de totora -las primeras embarcaciones para surfear- y su ceviche, además de su cercanía con las antiguas ruinas de Chan Chan.
El recorrido puede continuar hasta Chicama, a solo treinta minutos en auto desde allí. Esta localidad norteña alberga una maravilla natural que sorprendió incluso a la NASA. Se trata de la ola más larga del mundo, originada en el Puerto de Chicama y por eso se ganó un lugar de honor entre los 10 mejores lugares para practicar surf del mundo.
Con vuelos directos a Lima desde Buenos Aires, Mendoza, Córdoba, Salta y Rosario —con una duración aproximada de cuatro horas y media—, el acceso es sencillo. Desde la capital peruana, un vuelo de apenas una hora y media conecta con Piura, puerta de entrada al norte del país, donde el verano parece no terminar y cada playa ofrece una experiencia única.























