La Reserva Federal de Estados Unidos anunció este miércoles que mantuvo sus tasas de interés, en su primera reunión del año, en un marco de crecimiento económico "sólido" y en desafío a la creciente presión del presidente Donald Trump por más recortes.
La Fed, el banco central de EE.UU., había rebajado los tipos de interés en un cuarto de punto en su anterior reunión de diciembre hasta dejarlos en un rango entre el 3,5% y el 3,75%.
La votación de este miércoles se saldó 10-2 por mantener los tipos de interés de referencia en ese rango. Los funcionarios señalaron que la tasa de desempleo ha mostrado "signos de estabilización" mientras la actividad económica ha estado "expandiéndose a un ritmo sólido".
"La economía se expande a un ritmo sólido. La creación de empleo se mantiene baja y la tasa de desempleo muestra signos de estabilización. La inflación sigue siendo algo elevada", aseguraron desde la Fed en un comunicado.
La decisión de mantener sin cambios los tipos ha sido respaldada por diez de los doce gobernadores que integran el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC), el organismo de la Reserva Federal que decide sobre el precio del dinero.
Dos aliados de Donald Trump en la junta de gobernadores, Stephen Miran y Cristopher Waller -uno de los candidatos a sustituir al presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell- votaron por una rebaja de un cuarto de punto.
Pantallas con la imagen de Jerome Powell al anunciar la decisión sobre las tasas de interés, en la Bolsa de Nueva York, este miércoles. Foto: AP Pantallas con la imagen de Jerome Powell al anunciar la decisión sobre las tasas de interés, en la Bolsa de Nueva York, este miércoles. Foto: AP
El comunicado de la Fed posterior a la reunión de dos días del FOMC ofrece un lenguaje más optimista sobre la marcha de la economía estadounidense y no incluye las menciones de diciembre sobre la "balanza de riesgos" y los riesgos en el mercado laboral.
Tensión entre Donald Trump y la Fed
Trump, partidario de que los tipos de interés estén más bajos para dinamizar la economía, mantiene un fuerte enfrentamiento con Powell que lo ha llevado a insultarlo y cuestionarlo en público y a que el Departamento de Justicia le haya abierto una investigación penal por los sobrecostos de la reforma de la sede de la institución.
La decisión de la Fed de mantener las tasas sin variar probablemente provocará más críticas de Trump, quien ha atacado a Powell durante meses por no reducir drásticamente las tasas a corto plazo.
Cuando la Fed reduce su tasa clave, tiende a bajar los costos de los créditos para hipotecas, préstamos para automóviles o comerciales, aunque esas tasas también están influenciadas por las fuerzas del mercado.
Un tema clave que enfrenta la Fed es cuánto tiempo permanecerá en pausa. El comité de fijación de tasas sigue dividido entre aquellos que se oponen a más recortes hasta que la inflación disminuya, y aquellos que quieren bajar las tasas para apoyar aún más la contratación.
La mayoría de los economistas pronostican que la Fed recortará dos veces las tasas este año, probablemente en la reunión de junio o más tarde.
Los funcionarios del banco central se reunieron a la sombra de una presión sin precedentes de Trump. Powell reveló el 11 de enero que la Fed había recibido citaciones del Departamento de Justicia como parte de una investigación criminal sobre su testimonio ante el Congreso acerca de una renovación de 2.500 millones de dólares a la sede de la institución.
El funcionario, en un video con un lenguaje inusualmente directo, denunció que las citaciones eran un pretexto para castigar al banco por no reducir las tasas más rápidamente.
La semana pasada, la Corte Suprema abordó el intento de Trump de despedir a la gobernadora de la Fed Lisa Cook por acusaciones de fraude hipotecario, que ella niega. Ningún presidente ha despedido a un gobernador en los 112 años de historia de la entidad monetaria. Los jueces, en un argumento oral, parecían inclinarse hacia permitirle permanecer en su trabajo hasta que se resuelva el caso.
Al mismo tiempo, Trump ha sugerido que está cerca de nombrar un nuevo presidente de la Fed para reemplazar a Powell una vez que su mandato termine en mayo. El anuncio podría llegar tan pronto como esta semana, aunque ha sido retrasado antes.
Los esfuerzos del presidente para presionar a la Fed pueden haber sido contraproducentes, dicen los economistas, ya que hasta los republicanos en el Senado expresaron su apoyo a Powell y amenazaron con bloquear a quien sea el próximo nominado de Trump.



















