Javier Milei, presidente de la Nación.
La tensión entre la Casa Rosada y el Grupo Techint cruzó un nuevo límite este miércoles. Lo que comenzó como una disputa comercial por una licitación en Vaca Muerta derivó en una grave acusación política avalada por el propio Javier Milei. El Presidente sumó una nueva embestida contra Paolo Rocca al validar en sus redes sociales una teoría que sostiene que el CEO de la metalúrgica conspiró activamente para desestabilizar a la gestión libertaria.
El episodio se desencadenó cuando Milei replicó un mensaje del usuario libertario "Ziberal", quien afirmaba: "Que quede constancia que Paolo Rocca (don Chatarrín) jugó all in para que el actual gobierno termine post elecciones de septiembre". El tuit, que remataba con un provocador "Jubílate, tano. Perdiste", fue compartido por el mandatario con un escueto pero contundente agregado: "DATO".
De esta forma, el jefe de Estado no solo aprobó el ataque personal, sino que dio entidad a la versión de que el empresario buscaba el fin anticipado de su mandato.
El trasfondo de esta guerra abierta es la reciente adjudicación de la compra de tubos para un gasoducto de 500 kilómetros en Vaca Muerta. El conflicto estalló a principios de semana cuando se conoció que el Gobierno desestimó la oferta de Techint en favor del conglomerado indio Welspun.
Según los datos oficiales, la firma extranjera presentó una propuesta de U$S200 millones, lo que representaba un costo 40% menor al cotizado por la empresa de Rocca. La decisión enfureció al grupo local, que dejó trascender que evaluaba iniciar una investigación por presunto dumping contra sus competidores asiáticos.
El encargado de defender la medida fue el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, quien argumentó que la diferencia de precios resultaba injustificable incluso bajo la lógica del "compre nacional".
El funcionario reveló además una maniobra que molestó al Ejecutivo: tras conocerse las ofertas, Techint habría intentado igualar el precio reduciendo su propuesta original en un 40% y reclamando un derecho de "first refusal" para mejorar cualquier oferta rival, algo que fue rechazado de plano.
"Don Chatarrín"
La escalada verbal de Milei no se limitó a las redes. El apodo "Don Chatarrín", utilizado por el Presidente en un posteo previo donde hablaba de "tubitos caros", alude a la decisión de su administración de liberar la exportación de chatarra en enero de 2025, una medida que perjudicó a Techint, histórico comprador de estos residuos industriales a precios regulados.
Sin embargo, los ataques más virulentos tuvieron lugar el martes durante la Derecha Fest en Mar del Plata. En su discurso, Milei lanzó indirectas muy directas. "Ustedes saben que el camino es sinuoso y siempre se encuentra una piedra en el camino", dijo, provocando cánticos del público contra Rocca. Lejos de calmar las aguas, el mandatario agregó: "Ese le pone un montón de guita a los periodistas".
En un tono aún más duro, advirtió que aquellos que venden productos caros y de mala calidad "no son dignos del favor del mercado" y sentenció: "Si quieren hacerlo por la fuerza, haciendo negocios turbios con el Estado, esos deben desaparecer e ir a la quiebra".
Para cerrar, trazó un paralelismo con el kirchnerismo, sugiriendo que la prisión no debería ser solo para los políticos corruptos, sino también para sus "socios en el sector privado que hacen negocios turbios".


















