Baja de la edad de imputabilidad: Vargas Aignasse afirma que Tucumán avanza con un plan integral mientras el debate nacional sigue incompleto
El legislador respaldó la iniciativa, pero advirtió que sin un plan federal y recursos concretos la reforma queda vacía. Destacó la creación del Instituto Penal Juvenil “Cura Brochero” como una respuesta anticipada de Tucumán.
Gerónimo Vargas Aignasse.
La discusión sobre la baja de la edad de imputabilidad volvió a ocupar un lugar central en la agenda política nacional. Sin embargo, para el legislador tucumano Gerónimo Vargas Aignasse, el debate no puede reducirse a una consigna ni a una medida declamativa sin planificación real.
“La Argentina se debe desde hace muchos años una discusión seria, profunda y responsable sobre este tema”, sostuvo el legislador, quien se manifestó a favor de avanzar en la baja de la edad de imputabilidad, incluso evaluando que pueda establecerse a partir de los 12 años, como ocurre en numerosos países desarrollados.
Vargas Aignasse recordó que en distintos estados y ciudades de los Estados Unidos no existe un límite rígido de edad cuando se trata de delitos graves. “El mundo moderno ha comprendido que hay conductas delictivas que no pueden quedar sin respuesta del Estado únicamente por la edad biológica del autor”, afirmó.
El punto clave: el “día después”
No obstante, el legislador puso el foco en lo que considera el verdadero núcleo del debate: qué hará el Estado con los menores una vez modificada la ley.
“Bajar la edad sin discutir el día después es dejar la decisión incompleta”, advirtió. En ese sentido, planteó una serie de interrogantes que, según señaló, aún no tienen respuesta clara a nivel nacional:
¿Dónde estarán alojados los menores?
¿Quiénes los tratarán?
¿Bajo qué régimen?
¿Con qué equipos técnicos e infraestructura?
¿Con qué presupuesto?
Vargas Aignasse cuestionó que el Gobierno Nacional impulse el debate sin una convocatoria seria a las provincias ni una previsión concreta de inversión. “Una reforma de esta magnitud requiere un plan integral, federal y coordinado”, subrayó.
Tucumán se anticipa al debate nacional
En contraposición, el legislador destacó la decisión política del gobernador Osvaldo Jaldo de avanzar con la creación del Instituto Penal Juvenil “Cura Brochero”, que funcionará en Benjamín Paz.
“No es un anuncio discursivo, es planificación real frente a un cambio que el país discute pero que pocos se animan a preparar”, señaló.
Según explicó, el Instituto formará parte de un nuevo régimen penal juvenil que no solo contemple la detención, el proceso y la eventual condena, sino que tenga como objetivo central la recuperación del menor y su reinserción social.
Reducir la reincidencia, el objetivo central
Para Vargas Aignasse, el verdadero desafío de las políticas penitenciarias modernas no es solo sancionar, sino reducir los índices de reincidencia delictiva. Y eso, afirmó, solo es posible con políticas concretas, entre ellas:
Equipos interdisciplinarios especializados
Educación formal obligatoria
Capacitación en oficios
Tratamiento psicológico y de adicciones
Régimen socioeducativo estricto
Seguimiento posterior al egreso
“Si este enfoque integral no se discute, la baja de la edad de imputabilidad se transforma en una simple foto para el debate político”, advirtió el legislador.
“Y este tema no es una foto: es una película. Una película que empieza con un delito, pero que debe terminar con un joven que no vuelva a delinquir. Tucumán ya está trabajando en esa película completa”, concluyó.























