Pablo Yedlin criticó la reforma laboral de Javier Milei: “Vamos a ser como Panamá y Perú”
El diputado nacional, Pablo Yedlin, cuestionó la reforma laboral que impulsa el gobierno de Javier Milei y advirtió que el modelo económico que la sustenta “no tiene futuro para el 70% de los argentinos”. En una charla con LA GACETA, sostuvo que el oficialismo busca avanzar en el Congreso con una discusión acelerada y condicionada por negociaciones fiscales con las provincias.
“Vamos a ser como Panamá y como Perú, países sin una clase media fuerte, sin industria, sin comercio, sin salud y educación públicas de calidad”, afirmó al analizar el rumbo del Gobierno nacional y el impacto que tendría la reforma laboral en el empleo y en las economías regionales.
El legislador explicó que, detrás del debate laboral, se esconde una negociación impulsada por el oficialismo vinculada a la baja del impuesto a las Ganancias, un tributo coparticipable cuya reducción -señaló- implicaría una pérdida cercana al 0,4% del PBI para las provincias.
“En la situación actual de las provincias, eso es un golpe terminal. Por eso algunos gobernadores discuten ese capítulo y dicen: si no está, votamos la reforma laboral. Pero así se pierde el eje de lo que estamos representando”, advirtió.
Yedlin remarcó que la idea de que una reforma laboral por sí sola pueda generar empleo es “una falacia”. “Ninguna legislación laboral crea o destruye empleo en sí misma. Lo que genera trabajo son las políticas económicas generales: qué hacemos con la industria, con las pymes, con el mercado interno, con las economías regionales”, planteó.
Y agregó: “Sin mercado interno, lo que pasa es lo que estamos viendo hoy: cierres, despidos y caída del consumo”.
Pablo Yedlin
En ese sentido, cuestionó el modelo productivo del Gobierno nacional, al que definió como concentrado en pocos sectores. “Hay tres o cuatro sectores -el financiero, la minería, la energía y la agroindustria- que pueden levantar la cabeza, pero no son grandes generadores de empleo. La industria, el comercio y las pymes, sin mercado interno, quedan afuera”, sostuvo.
El diputado también se refirió a la apertura de importaciones y sus consecuencias sociales. “Puede ser más barato importar que producir, pero el trabajador de la industria textil que pierde su empleo no va a poder comprar nada. Ese es el problema que estamos viviendo”.
Sobre la posición del peronismo, Yedlin fue categórico. “Nosotros representamos a esa clase media trabajadora que hoy no llega a fin de mes, que ve cómo se pierden más de 200.000 puestos de trabajo. Yo no voy a acompañar una reforma laboral en este momento y con este gobierno, porque no va a generar empleo y sí va a facilitar la pérdida de derechos”.
Además, rechazó el argumento oficial de que flexibilizar las condiciones de despido incentivaría la contratación. “Decir que si es más fácil echar entonces va a ser más fácil tomar empleados es otra falacia. El empleo es mucho más complejo que eso”, señaló.
Yedlin también cuestionó la falta de tiempos y de debate profundo en el Congreso. “Pretenden discutir una reforma enorme, en extraordinarias y casi de un día para el otro. Es una falta de respeto republicano. No se puede tratar un tema de esta magnitud sin el debate que merece”, afirmó.
Finalmente, advirtió que el Gobierno no cumplirá las promesas hechas a los gobernadores y que el ajuste terminará impactando en las provincias. “Este modelo no es el que votó la gente. Nadie votó quedarse sin empleo, sin hospitales públicos o sin universidades gratuitas. Pero hacia ahí vamos si no se discute seriamente el rumbo”, concluyó.



















