El edificio del Congreso.
El Congreso de la Nación se prepara para una semana de definiciones de alto impacto político. Con el feriado extraordinario de Carnaval como fecha límite, el oficialismo buscará dar un golpe de efecto legislativo en dos frentes simultáneos: la reforma laboral y el nuevo régimen de responsabilidad penal para menores.
En la Cámara de Diputados, el panorama parece despejado para el Gobierno. Tras un acuerdo impulsado por Martín Menem con los bloques aliados, el jueves se debatirá el proyecto que establece la edad de imputabilidad en los 14 años.
La iniciativa, que tomó fuerza tras el asesinato de Jeremías Monzón en Santa Fe, contempla un esquema de sanciones graduadas y medidas restaurativas, al reservar la prisión para delitos de máxima gravedad en institutos especializados. Con el objetivo de garantizar el apoyo de los gobernadores, la Casa Rosada aceptó que la Nación absorba parte del costo fiscal de su implementación.
En el Senado será diferente
Por otro lado, el Senado será el escenario de una batalla más opaca. El miércoles, bajo la convocatoria de Victoria Villarruel, el oficialismo buscará la media sanción de la "modernización laboral".
El texto final permanece bajo un hermetismo total; el Ministerio del Interior, a cargo de las negociaciones con los gobernadores, busca evitar que las filtraciones empantanen el debate sobre el capítulo fiscal.
El foco de conflicto se desplazó de la letra chica laboral hacia la reducción de Ganancias para empresas, un tributo coparticipable que pone en alerta las arcas provinciales.





















