"Flaco" López encendió la polémica en el clásico paulista con un festejo provocador

El delantero argentino convirtió el tanto decisivo para Palmeiras frente a Corinthians y su celebración derivó en reclamos, empujones y una expulsión inesperada

PROVOCACIÓN. El atacante argentino marcó el 1-0 y su celebración generó un fuerte cruce entre los futbolistas. PROVOCACIÓN. El atacante argentino marcó el 1-0 y su celebración generó un fuerte cruce entre los futbolistas.
Hace 2 Hs

José Manuel López fue decisivo en el Neo Química Arena. A los 39 minutos del segundo tiempo, después de un rebote que dio el arquero Hugo Souza tras un intento de Maurício, definió para el 1-0 de Palmeiras ante Corinthians que terminaría siendo definitivo en el duelo por la séptima fecha del Paulistão.

Hasta ahí, héroe. A partir de la corrida hacia el córner, protagonista del escándalo.

López descargó la euforia con una patada al banderín ubicado en el sector ocupado por los hinchas del “Timao” y acompañó la acción con gestos hacia la tribuna. La reacción fue inmediata. Suplentes del conjunto local que estaban calentando se acercaron a recriminarle la actitud y en segundos se armó un tumulto con empujones y tironeos.

El delantero, de 25 años, levantó las manos y buscó apartarse para no agrandar el conflicto. Compañeros suyos intervinieron rápido, con el capitán Gustavo Gómez entre los más vehementes, mientras la terna encabezada por Raphael Claus intentaba recuperar el control.

El clima ya venía caliente. Minutos antes, el neerlandés Memphis Depay había fallado un penal para Corinthians tras resbalarse en el momento de la ejecución, en una jugada que generó discusiones porque Andreas Pereira había movido el punto.

Después del partido, López negó que su intención hubiera sido provocar. Explicó que fue una reacción propia del momento y recordó que había hecho algo parecido en el estadio de Palmeiras. Fue, además, su segundo tanto en clásicos frente al rival de la ciudad.

Del otro lado, Matheuzinho fue tajante. El lateral sostuvo que la actitud resultó indignante y recordó el enojo que había generado en Palmeiras un festejo similar de Yuri Alberto el año pasado.

Entre tantos cruces, la decisión disciplinaria terminó llamando la atención: el único expulsado del episodio fue un alcanza-pelotas, informado por el árbitro por una agresión contra Ramón Sosa durante el altercado.

Más allá del revuelo, los tres puntos viajaron con Palmeiras, que alcanzó las 15 unidades y quedó como escolta del Novorizontino.

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