A propósito de la reciente celebración del día de los enamorados, viene a cuento la referencia a la “demisexualidad”, un término relativamente nuevo. Que alude a la orientación caracterizada por experimentar atracción sexual únicamente luego de haber desarrollado una fuerte conexión emocional con la otra persona.

La conjunción con “demi” -en francés, “mitad”- equivaldría a “semisexual”. También podría definirse como “estar a mitad de camino”, en una suerte de cruce entre la sexualidad (sea heterosexual, homosexual, bisexual, pansexual, etc.) y la asexualidad. Como en una zona gris (de hecho, es el color que los representa en las banderas).

Los demisexuales no experimentan, como otras personas, atracción sexual primaria (basada en la información inmediata que nos brindan los cinco sentidos), pero sí secundaria (luego de conocer a la persona más allá de su apariencia).

Por lo general refieren tardar más que la mayoría en sentirse atraídos por alguien (lógico) y dicen experimentar estos sentimientos de forma gradual, a medida que la relación evoluciona en conocimiento mutuo, intimidad, confianza. Otros, en cambio, describen una pasión intensa cuando ésta surge, aún cuando antes de ese punto el deseo permanecía ausente (incluso habiendo cierto afecto o cercanía emocional).

Mitos y famosos

De manera que los demisexuales no carecen de deseo sexual, como algunos podrían pensar. Sino que, sencillamente, éste no aparece sin un vínculo emocional previo, por más que el otro les resulte atractivo desde un punto de vista físico.

Otro de los mitos que rodean a los “demis” consiste en creer que no pueden tener sexo casual. Error: si bien con frecuencia no desean tener relaciones sin sentirse atraídos por la otra persona… no se trata de una regla. Muchos pueden elegir tener este tipo de encuentros, por diferentes razones.

También está la idea de que no le dan importancia a la apariencia física, lo cual tampoco es cierto: aunque no les resulte suficiente para “encenderlos”, tienen, como todos, preferencias estéticas que pueden motivarlos a querer conocer más a determinada persona.

Evan Rachel Wood, actriz y modelo estadounidense -quien vivió una tormentosa relación con el polémico cantante de rock Marilyn Manson-, años antes de salir del clóset como bisexual, lo hizo como demisexual. Declaró que no experimentaba “realmente atracción sexual” a menos que se sintiera “emocionalmente conectada”.

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios