Fiesta en El Corte: los organizadores denunciaron una campaña de desprestigio contra la empresa
Los responsables buscaron desmentir la denuncia que realizó la madre de una adolescente. Mientras aseguran que su prioridad es brindar seguridad y bienestar, los padres y funcionarios denuncian la venta de alcohol a menores y que no cumplen con la capacidad de los locales
FIESTA. El 90% de los que concurrieron serían menores de edad.
Los organizadores de la fiesta que se desarrolló el sábado en Altos de San Javier, difundieron una especie de comunicado con el que pretenden desmentir la información que se publicó en los últimos días. Señalaron que se trató de una campaña de desprestigio en contra de los organizadores de este tipo de reuniones.
“En relación a la denuncia difundida sobre una supuesta situación de abuso ocurrida durante el evento, informamos que tras las verificaciones correspondientes y la recopilación de pruebas, incluyendo audios y testimonios relevantes, se ha confirmado que dicha acusación carece de veracidad”, señalaron en el documento que es firmado por Zenith Club, organizadora del encuentro. “Las propias personas involucradas han reconocidos que los hechos no ocurrieron como fueron expuestos inicialmente”, añadieron.
El caso en cuestión si fue denunciado la madre de una adolescente de 14 años en el Hospital de Niños. La mujer, cuyo nombre se mantiene en reserva al igual que de la víctima, señalaron a las autoridades policiales que la adolescente, que había consumido bebidas alcohólicas, fue acosada por dos menores cuando se dirigía al baño. La médica que la revisó, según la información a la que tuvo acceso LA GACETA, descubrió lesiones compatibles a un abuso. No trascendió si la denunciante continuó con el caso. Al tratarse de un delito de instancias privadas, no está obligada a hacerlo.
“Como empresa organizadora, queremos dejar en claro que no tenemos ni hemos tenido participación alguna en la generación o difusión de dicha versión falsa, ni en ningún tipo de situación que atente contra la integridad de los asistentes”, añadieron en el documento difundido en las redes sociales.
En el escrito, también señalaron: “Nuestra prioridad en cada evento es la seguridad y el bienestar del público”. El lugar donde se realizó el encuentro es un salón de fiestas que, al parecer, alquilaría sus instalaciones para que terceros organicen eventos. El del sábado, según la información que pudo recabar LA GACETA, habría convocado entre 800 y 900 asistentes, de los cuales más del 90% habrían sido menores de edad. De acuerdo con fuentes municipales, la capacidad del local sería de 400 personas.
Al conocerse la denuncia, varios padres denunciaron que se comercializó bedidas alcohólicas. Uno de ellos señaló que su hija para ocupar una mesa en el VIP por $300.000. Además de tener un lugar reservado, los organizadores les entregaban una botella de vodka o champagne, bebidas energizantes y jugos para que consumieran. “La verdad es que no se puede creer lo que hacen estos tipos. Después de leer lo que se publicó, hablé con mi hija y me contó que ese día se vendió alcohol al rolete y que había tanta gente, que los tragos los hacían sin hielo”, relató Fernando Gutiérrez.
“Contamos con personal de seguridad, controles de ingreso y protocolos establecidos para prevenir cualquier situación de riesgo. Trabajamos siempre bajo la convicción de ofrecer espacios de entretenimientos responsables y seguros”, se puede leer en otra parte del comunicado de Zenith Club.
“Lamentamos profundamente el daño reputacional que esta situación ha generado, no solo hacia nuestra empresa, sino también hacia todas las personas que forman parte de nuestro equipo de trabajo. Reafirmamos nuestra disposición absoluta a colaborar con cualquier instancia que sea necesaria para esclarecer los hechos”, sostuvieron los organizadores en el comunicado.
“Nos estamos enfrentando a un problema muy serio que requiere una rápida reacción”, indicó Ileana Dulout, secretaria de Seguridad de Yerba Buena. “En este caso, como en otros, nos enteramos por redes sociales de la fiesta y reforzamos los controles en esos lugares. Es muy complicado porque no tenemos autoridad para ingresar a estos encuentros que, aunque se hagan en un salón, son fiestas privadas”, agregó la funcionaria.
La secretaria de Seguridad indicó que los organizadores deben comprobar que los participantes sean mayores de 18 años para ingresar y para venderles bebidas alcohólicas. “Les exigimos que el control debe ser con documento físico, no de manera virtual para que sean eficaces”, indicó. “A veces, no siempre, te piden documento. Pero no hay un chico que no tenga uno ‘trucho’. Hay varias aplicaciones que te permiten modificarlo. Hasta podés tener uno como si fuera de Mi Argentina”, reconoció Lautaro (17).
“Desde hace bastante tiempo actuamos de esta manera con la Policía. También venimos insistiendo con el IPLA para realizar operativos en conjunto y evitar que se lleven adelante estas fiestas en las que se vende alcohol a menores”, añadió Dulout en una entrevista con LA GACETA. “Por la cantidad de asistentes que hubo, vamos a iniciar una investigación para determinar si se cumplió con la capacidad autorizada. Sospechamos que podría haberse superado el aforo permitido”, comentó.





















