DEBATE ORAL. Los policías Julian Alberto Campos y Juan Antonio Díaz fueron juzgados por atacar de un balazo a Rodrigo Rodríguez Argañaraz.
La Justicia condenó a dos años de prisión condicional al policía Julian Alberto Campos por considerarlo culpable de haber agredido de un balazo a un joven de 19 años en un operativo policial. Su compañero de causa, Juan Antonio Díaz, fue absuelto por el beneficio de la duda. La defensa adelantó que impugnará la sentencia al considerar que Campos no efectuó el disparo que hirió a la víctima.
El episodio se desarrolló durante la tarde del 13 de noviembre de 2020. Alrededor de las 18.30, cuatro miembros del Grupo Especial de Apoyo Motorizado (GEAM) realizaban recorridos preventivos cerca del pasaje Einstein al 1.900, cuando divisaron que dos hombres que circulaban en una motocicleta arrojaron un objeto a la calle y huyeron del lugar al percatarse de la presencia policial. El equipo se dividió. Dos efectivos constataron que el elemento descartado era un arma de fuego y los otros dos fueron tras los pasos de los sospechosos.
La persecución fue entorpecida por vecinos de la zona, que intentaron impedir que los motociclistas fueran atrapados. Ante la escalada de tensión, los efectivos solicitaron apoyo y, entre los refuerzos que se aproximaron al lugar, se encontraban Campos y Díaz.
Los imputados aprehendieron a Juan Carlos Durán por haber participado en el disturbio vecinal y por haber desobedecido a la policía. Campos y Díaz subieron al hombre a la caja de su patrullero. Cuando estaba por ser trasladado a una comisaría se efectuó un disparo que hirió en el rostro a su sobrino, Rodrigo Esteban Rodríguez Argañaraz, y le provocó la pérdida del ojo derecho.
El caso fue investigado por la Fiscalía de Delitos Complejos que dirige Mariana Rivadeneira. Según su teoría del caso, “uno de los empleados policiales imputados se subió a la caja, recibió y portaba la escopeta Maverick serie 70594; efectuó disparos y uno de ellos fue dirigido a corta distancia hacia la humanidad de Rodrigo Rodríguez Argañaraz, que estaba ubicado en la vereda”.
Posturas
El pasado 18 de febrero se inició el debate oral en contra de los acusados. El lunes el Ministerio Público Fiscal solicitó que Campos y Díaz fueran condenados a ocho años de prisión por considerarlos coautores del delito de lesiones gravísimas agravadas por ser empleados de la fuerza de seguridad. “Este juicio no es contra la Policía como institución. Este juicio es contra una conducta concreta, cometida por dos funcionarios públicos, en ejercicio del poder de policía, con un arma provista por el Estado provincial, que causó una lesión gravísima y permanente en un joven de 19 años. La prueba no sólo indica que había dos efectivos; indica una división de tareas, cada uno cumple un rol imprescindible para que el hecho ocurra y culmine”, indicó el auxiliar de fiscal Federico Lizárraga.
La querella, representada por Patricio Char, requirió la pena de 10 años de prisión efectiva para el policía Campos, pero se diferenció de la Fiscalía respecto a Díaz porque entendió que conducía la camioneta. “No tuvo ninguna injerencia en la decisión de Campos de dispararle en la cara a un ciudadano indefenso”, sostuvo el abogado. El defensor Carlos Garmendia, por su parte, pidió que sus dos pupilos fueran absueltos. “Está claro que los disparos no fueron realizados ni por Campos ni por Díaz. La secuencia pasó en un lapso aproximado de cinco minutos; no tuvieron el tiempo de bajarse de la camioneta desarmados, reducir a Durán, ir a buscar el arma, apuntar, disparar e irse”, argumentó el profesional.
Resolución judicial
El juicio fue presidido por el juez Augusto Paz Almonacid. Tras analizar las pruebas producidas durante las jornadas resolvió absolver a Díaz por el beneficio de la duda, y condenar a Campos a dos años de prisión de ejecución condicional por el delito de lesiones graves cometido en el exceso de la legítima defensa.
La querella manifestó estar conforme con el fallo. “Más allá de que se haya hecho justicia para nuestro representado, creemos que esta sentencia va a dejar un mensaje. En un momento de abusos policiales que vive nuestra provincia, es muy bueno que exista un mensaje de la Justicia, que imponga un límite a este tipo de accionar. No se busca un fallo en contra de la policía, sino a favor de su prestigio, porque por unos cuantos que usan la institución para abusar de la gente la imagen de la honorable institución policial sufre desmejoras”, le dijo Char a LA GACETA.
Garmendia informó que impugnará la sentencia. “Evidentemente, de la valoración de la prueba que hizo el juez, ha encontrado mucha razón en la defensa; lo que nosotros tenemos que determinar ahora es cuáles son los elementos de prueba que lo inclinaron a considerar que Campos sí realizó los disparos”, dijo. Además apuntó contra la postura del MPF. “Consideramos que la actuación de la fiscalía ha sido pésima. Han demorado seis años en llegar a juicio, han archivado la causa en un momento y la reabrieron después por presión de la víctima. Esa Fiscalía tiene causas gravísimas de hechos muy claros del personal policial que duermen en el sueño de los justos. Julián es un excelente policía, y la sociedad tucumana necesita policías al servicio como él”, afirmó.























