El cerebro en el gimnasio mental: actividades olvidadas como bordar, leer mapas o jugar al ajedrez que la ciencia recomienda

  • Científicos recomiendan recuperar actividades analógicas como bordar o usar mapas para reactivar áreas cerebrales que la tecnología apaga y prevenir el deterioro cognitivo.
  • El uso excesivo de pantallas y GPS reduce la actividad en zonas como el hipocampo. Tareas físicas como la escritura manual encienden el cerebro y mejoran la memoria a largo plazo.
  • Adoptar estos hábitos analógicos actúa como un escudo contra el envejecimiento prematuro y el Alzheimer, mejorando la agilidad mental en una sociedad cada vez más digitalizada.

SIMPLE. Papel y lápiz generan una actividad cerebral irreplicable. SIMPLE. Papel y lápiz generan una actividad cerebral irreplicable.
Hace 22 Min

La ciencia ha demostrado que algunas actividades tradicionales que ya casi no se las tienen en cuenta, pero que son auténticos gimnasios para la salud cerebral. Hay actos físicos concretos que generan un filtrado cerebral que ningún dispositivo tecnológico puede replicar de forma eficiente. 

Los tiempos de vértigo que invaden los días van haciendo que hacerlos sea cada vez menos frecuente. Sin embargo, son acciones simples y, quizás simplemente recordándolos, lleven de nuevo al cerebro a ese gimnasio mental.

Por ejemplo, los científicos descubrieron que cuando una persona escribe a máquina o tipea en una pantalla, solo se iluminan áreas muy pequeñas y aisladas del cerebro. En contraste, al tomar notas a mano durante una reunión, la totalidad del mapa cerebral se enciende, activando redes complejas que mantienen a la mente en un estado de alerta y procesamiento absoluto. El beneficio de escribir de puño y letra en medio de un debate laboral no es una simple percepción, sino pura actividad eléctrica.

Los beneficios se activan por el movimiento de los dedos al dar forma a cada letra: las oscilaciones cerebrales Alfa y Theta, responsables de los estados de enfoque profundo y escucha activa, funcionan a pleno. Al tipear en una notebook, estas frecuencias quedan completamente apagadas, lo que aumenta la dispersión y reduce la memoria a largo plazo.

Sara Marín, divulgadora científica y médica con más de 860.000 seguidores en Instagram describió con una metáfora cómo los sentidos y los “personajes” internos se comunican: cuando algo alarma, la amígdala envía una alerta y se dispara el circuito del estrés y el sobrepensamiento. Para frenarlo hay que convocar la lógica cerebral, el lóbulo central. “Es el encargado de decirle a la amígdala que se tranquilice, que no estamos en peligro”, analizó en una nota en Radio Mitre.

Las agujas de la meditación

La neurociencia descubrió que tejer, bordar o hacer crochet tiene un impacto similar a la meditación profunda. Al requerir coordinación bimanual, ritmo, atención al detalle y planificación espacial, estimula la corteza motora, somatosensorial y el lóbulo frontal. Además, reduce drásticamente los niveles de cortisol (la hormona del estrés), lo que protege al cerebro del envejecimiento prematuro.

LAS AGUJAS AYUDAN. Tejer lleva a un estado de meditación. LAS AGUJAS AYUDAN. Tejer lleva a un estado de meditación.

Lo que los e-books no generan

Leer en papel es otra acción que casi ya no se hace. Pasar el dedo por las pantallas de forma rápida, el llamado scrolling ha modificado la forma de procesar la información, volviéndola más superficial. Leer libros físicos activa la lectura profunda.

El proceso cognitivo que se entrena es la paciencia cognitiva, la memoria de trabajo y la capacidad de abstracción. Algunas diferencias son que en la pantalla se pierden las pistas físicas que el cerebro utiliza para crear un mapa mental de la información, como el peso del libro, la textura, la posición espacial del texto en la página.

Recalculando para llegar al destino

El uso sistemático del GPS ha hecho que "apaguemos" una zona clave del cerebro: el hipocampo, responsable de la memoria y la orientación espacial. En este aspecto el mapa cognitivo que se crea es multidimensional. 

Intentar recordar una ruta, usar un mapa de papel o simplemente guiarse por puntos de referencia locales obliga al cerebro a crear estos mapas. Mantener activo el hipocampo mediante la navegación espacial es una de las barreras naturales más fuertes contra el deterioro cognitivo y el Alzheimer.

ORIENTACIÓN. Los sistemas de posicionamiento global (GPS) pueden usarse, pero la orientación natural no debe perderse. ORIENTACIÓN. Los sistemas de posicionamiento global (GPS) pueden usarse, pero la orientación natural no debe perderse.

Con la música

Aunque la música sigue viva, el hábito de sentarse a practicar un instrumento de forma tradicional y no mediante aplicaciones gamificadas es cada vez menor. Los neurocientíficos se refieren a tocar un instrumento como el equivalente a un entrenamiento de cuerpo completo para el cerebro. Leer la partitura, mover los dedos y escuchar el resultado, fuerzan el hemisferio izquierdo y derecho a comunicarse a una velocidad asombrosa a través del cuerpo calloso.

En las cuentas

Delegar hasta las sumas más simples a la calculadora del celular se ha vuelto algo constante y, en consecuencia, nuestra agilidad numérica se ha atrofiado. Lo mismo ocurre al cambiar las noches de cartas o ajedrez por videojuegos individuales. El beneficio que genera el cálculo mental entrena la memoria de trabajo a corto plazo.

El ocio "antiguo" también ayuda

Por su parte, los juegos de mesa de estrategia analógicos, en los que hay que leer el lenguaje corporal real del oponente y manipular piezas físicas activan la corteza prefrontal, encargada de la toma de decisiones, la empatía y la flexibilidad cognitiva.

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