Vinicius respondió en la cancha y el Real Madrid avanzó en medio de la polémica con Prestianni
El brasileño marcó el gol del triunfo 2-1 ante Benfica en el Bernabéu y fue el eje de una serie atravesada por la denuncia de racismo contra Gianluca Prestianni. La UEFA rechazó la apelación del club portugués y el argentino no pudo jugar la vuelta.
Vinicius anotó un tanto frente a Benfica.
El Real Madrid selló su clasificación a los cuartos de final de la Champions League tras imponerse 2-1 al Benfica en el Santiago Bernabéu y cerrar la serie con un global de 3-1. Pero más allá del resultado deportivo, el partido estuvo marcado por un contexto cargado de tensión que tuvo a Vinícius Júnior como protagonista dentro y fuera del campo.
La eliminatoria venía caliente desde el encuentro de ida en Portugal, donde el argentino Gianluca Prestianni fue denunciado por actos de racismo contra el delantero brasileño. La UEFA desestimó la apelación del Benfica y el joven futbolista quedó inhabilitado para disputar la revancha. En el Bernabéu, la respuesta fue clara: en las tribunas se desplegó una bandera con el lema “No al racismo”, en apoyo al atacante madridista.
En lo estrictamente futbolístico, el partido comenzó con sorpresa. A los 13 minutos del primer tiempo, Rafa Silva adelantó al conjunto portugués y sembró dudas en el estadio. El golpe fue inmediato: apenas dos minutos después, Aurélien Tchouaméni igualó tras una asistencia de Federico Valverde, devolviendo la tranquilidad al equipo dirigido por Álvaro Arbeloa.
El encuentro tuvo otro momento clave a los 31 minutos, cuando el VAR anuló un gol de Arda Güler por un fuera de juego milimétrico. La tecnología evitó que el Real Madrid se fuera al descanso en ventaja y mantuvo el suspenso hasta la etapa final.
Fue allí donde apareció Vinicius. A los 34 minutos del segundo tiempo, tras una jugada colectiva que desarmó a la defensa lusa, el brasileño definió con precisión para sellar el 2-1 definitivo. El festejo fue medido pero cargado de significado: el delantero volvió a ser determinante en una noche atravesada por un clima espeso.
El Bernabéu acompañó cada intervención suya con una mezcla de respaldo y reivindicación. La polémica con Prestianni, lejos de opacar su rendimiento, pareció potenciarlo. Vinicius asumió el rol central y respondió con fútbol, en el escenario más exigente.
La serie no solo tuvo a Vinicius como foco. Nicolás Otamendi fue el capitán del Benfica, mientras que Franco Mastantuono ingresó a los 31 minutos del complemento para el Real Madrid, sumando experiencia en una noche de alta exposición. Enzo Barrenechea también tuvo minutos desde el banco en el conjunto portugués.
El árbitro esloveno Slavko Vincic condujo un partido intenso, con varios momentos de fricción. En los bancos, el cruce entre Arbeloa y José Mourinho sumó otro ingrediente a una eliminatoria que combinó fútbol, controversia y mensaje institucional.
Con el pitazo final, el Real Madrid celebró la clasificación. Superó el desafío deportivo que planteó el Benfica y dejó atrás una serie marcada por el episodio de racismo que volvió a poner el foco en un problema persistente en el fútbol europeo.
En una noche en la que el contexto parecía pesar más que el resultado, Vinicius eligió hablar donde mejor lo hace: en el campo de juego. Su gol no solo definió el partido; también cerró, al menos por ahora, un capítulo incómodo que trascendió lo estrictamente futbolístico.






















