La orden del Ministerio de Transporte insta a buques privados y comerciales a suspender actividades "en aras de la seguridad pública".
En una jornada de máxima tensión, el Gobierno de Qatar dispuso la suspensión total de la navegación marítima y el cierre de su espacio aéreo tras verse envuelto en el fuego cruzado entre Irán, Israel y Estados Unidos.
La medida se tomó luego de que las fuerzas de defensa qataríes confirmaran haber "frustrado con éxito" una serie de ataques con misiles lanzados desde Irán contra su territorio, donde se ubica la base de Al Udeid, el mayor enclave militar de Washington en la región.
Un equilibrio diplomático bajo fuego
Pese a haber sufrido lo que calificó como una "flagrante violación de su soberanía", el Ministerio de Asuntos Exteriores de Qatar, a través de su portavoz Mohamed al Ansari, hizo un llamado urgente al "cese inmediato" de las hostilidades.
Doha instó a las partes a regresar a la mesa de negociaciones para evitar una escalada con "repercusiones desastrosas para la paz internacional".
"Qatar fue uno de los primeros países en advertir sobre las consecuencias de esta escalada. Es imperativo priorizar las soluciones diplomáticas y defender el principio de buena vecindad", señaló Al Ansari en un comunicado oficial.
Caos en el transporte y represalias regionales
La orden del Ministerio de Transporte insta a buques privados y comerciales a suspender actividades "en aras de la seguridad pública". Esta parálisis se suma a la decisión de múltiples aerolíneas internacionales de cancelar sus rutas hacia Medio Oriente.
Por su parte, la Guardia Revolucionaria de Irán confirmó que los proyectiles lanzados contra Qatar -así como otros dirigidos a bases en Bahréin, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos- son una respuesta directa a la ofensiva conjunta previa de Israel y Estados Unidos. En este clima de preguerra, las autoridades qataríes pidieron a la población civil permanecer en interiores y alejarse de zonas militares estratégicas.




















