Cómo dormir mejor. Cadena Dial
Muchas personas con alta capacidad intelectual (ACI) tienen más dificultades que la media para desconectar cuando llega la noche. Su mente no baja el ritmo con facilidad: sigue analizando, recordando y proyectando ideas incluso cuando el cuerpo ya está listo para descansar.
En ese contexto, hay un hábito que se repite con frecuencia entre personas superdotadas y con altas capacidades: leer en la cama antes de dormir. Una costumbre extendida en la población general, pero especialmente habitual en quienes tienen una actividad mental más intensa.
Cómo duermen las personas con altas capacidades
Una investigación publicada en 2003 analizó el sueño de más de 400 niños y comparó a menores con ACI con otros de su misma edad. El estudio concluyó que los niños con altas capacidades presentan:
Más ciclos de sueño.
Ciclos más cortos.
Entrada más temprana en la fase REM.
Mayor tiempo dedicado a soñar.
La fase REM es clave porque es el momento en que el cerebro organiza la información aprendida durante el día. En personas con alto potencial, este proceso suele ser más intenso.
La psicóloga francesa Arielle Adda, especialista en altas capacidades, explica en declaraciones a Le Figaro Étudiant que las personas con ACI procesan la información con mayor rapidez y profundidad. Durante el sueño, su cerebro “clasifica y ordena” una mayor cantidad de estímulos, lo que se traduce en sueños más vívidos y una actividad cerebral elevada incluso al acostarse.
Una mente que no se apaga al irse a la cama
El problema no empieza al dormir, sino antes.
Según Adda, la hiperactividad mental al irse a la cama es muy típica en personas superdotadas. Tienden a:
Repasar conversaciones del día.
Analizar errores cometidos.
Imaginar escenarios alternativos.
Planificar tareas futuras.
El perfeccionismo amplifica este proceso. Lo que para otros es una simple anécdota, para una persona con ACI puede convertirse en un análisis prolongado.
En adultos, la dificultad puede ser mayor. Son conscientes de que el descanso es importante, pero al mismo tiempo sienten que dormir es “perder tiempo” que podrían dedicar a aprender, investigar o crear.
El pequeño hábito más común: leer en la cama
Para calmar la mente, la lectura aparece como un recurso habitual.
Leer antes de dormir cumple varias funciones:
Canaliza la actividad mental hacia un solo foco.
Reduce la rumiación.
Facilita la transición al descanso.
Sin embargo, también tiene un efecto secundario frecuente: puede retrasar la hora de dormir. Muchas personas con altas capacidades se enganchan a la lectura y prolongan el tiempo despiertas más de lo recomendable, lo que termina afectando la calidad del sueño.
Por eso, los problemas para dormir son relativamente frecuentes en personas con ACI y suelen tenerse en cuenta en las evaluaciones psicológicas, aunque no constituyen un criterio diagnóstico por sí solos.
Qué recomiendan los expertos para dormir mejor
Los especialistas en sueño aconsejan establecer rutinas claras y consistentes, especialmente en personas con alta actividad mental:
Mantener horarios regulares.
Evitar pantallas antes de acostarse.
Practicar ejercicios de respiración.
Realizar actividades relajantes y repetitivas.
Limitar la lectura a un tiempo definido.
En los casos más severos, puede ser necesario acudir a un profesional sanitario. El sueño no es un lujo: es un pilar básico de la salud física, emocional y cognitiva.
Si te cuesta desconectar al final del día, el primer paso no es exigirte más disciplina, sino entender cómo funciona tu mente. Y a partir de ahí, diseñar una rutina que juegue a tu favor en lugar de luchar contra tu propia naturaleza.























