SOFÍA. “Él era paranoico, tóxico. La llamaba todo el tiempo por el celular”.
Los hermanos de Paulina Lebbos no dudaron: César Soto era un hombre violento que le hacía la vida imposible a la joven. Así lo expresaron al declarar en la audiencia en la que se juzga al sospechoso por homicidio.
La primera en tomar la palabra fue Sofía Lebbos. Por una cuestión de edad ella y Marisa, fallecida hace poco tiempo, eran las más cercanas a Paulina. La mujer no dudó al hablar de Soto: “Era una relación en la que él era muy violento. Incluso llegó a empujar a mi hermana Marisa. Siempre fue así. Él estuvo ausente todo el tiempo. Jamás pagó ni un pañal de Victoria (la hija de su hermana). Paulina y mi sobrina estuvieron bajo nuestro cuidado siempre”.
SOFÍA. “Él era paranoico, tóxico. La llamaba todo el tiempo por el celular”.
Y cuando recordó que su hermana sufría ataques de asma recordó que Soto le había robado un nebulizador para comprar drogas, según le había dicho Paulina, “él era paranoico, tóxico. La llamaba todo el tiempo por el celular y por el fijo. No la dejaba hacer nada. Era un agobio constantemente. Paulina nos dijo que Soto tenía problemas de adicciones”, remarcó. Y recordó que le indignó que dos vecinos del sospechoso, padre e hijo de apellido Jiménez, acosaban a su hermana y a pesar de las quejas, Soto los defendía. Luego destacó su vínculo con su hermana: “Éramos incondicionales. La acompañamos todo el embarazo. Hacíamos todo juntas”.
Enamorada
Luego fue el turno de Rosa Graciela Lebbos, la mayor de las hermanas. “Paulina estaba enamorada de César y lo que más quería era tener una familia con él”, aseguró.
ROSA. “(Soto) la ponía en riesgo a mi hermana y no le colaboraba en nada”.
“Paulina quedó embarazada a los 17 años. Todavía estaba en el secundario. Él nunca se presentó como novio ni como padre de la bebé. Era incómoda la situación”, dijo. Y recordó un episodio en el que ella fue a buscar a Paulina a la casa de Soto ya que hacía dos días que no la veía. “Ella estaba tirada, inconsciente, y él al lado, dormido, con una herida en la cabeza producto según me dijeron de una pelea en la cancha”, explicó. “Creo que Soto no la cuidaba. Nunca se reconoció como novio, padre o pareja. La ponía en riesgo a mi hermana y no le colaboraba en nada”, afirmó.
FRANCISCO. Recordó un hecho de violencia relatado por la hija de Paulina.
Finalmente fue el turno de Francisco, el único varón de los hermanos. “Yo no indagaba en la intimidad de mis hermanas. Siempre nos criaron con respeto a las mujeres”, les dijo a los jueces. Y recordó que en una ocasión su sobrina, la hija de Paulina, de muy corta edad, le relató un hecho de violencia. “Me dijo que su papá le había pegado a su mamá y que la hacía llorar. Yo no quise preguntarle más para no angustiarla, pero me puse muy mal”, indicó. Y luego aseveró: “mis hermanas querían de manera imperiosa que Paulina termine el vínculo con Soto”.
























