EN BRASIL. Agostina Páez fue acusada de hacer gestos racistas el 14 de enero en Río de Janeiro.
La abogada argentina Agostina Páez, acusada de injuria racial en Brasil y bajo arresto domiciliario en la ciudad de Río de Janeiro, publicó un nuevo video en Instagram en el que ofreció disculpas públicas por el episodio que la mantiene desde hace casi dos meses involucrada en un proceso judicial y sin poder regresar al país.
“Hola, soy Agostina Páez, acusada de racismo en Brasil por una reacción muy grave que he tenido. Por eso, ahora quiero pedir disculpas públicamente”, expresó al comienzo del mensaje difundido en sus redes sociales.
El caso cobró notoriedad en enero, cuando se viralizó un video en el que la joven abogada, de 29 años, realizaba gestos hacia un ciudadano brasileño a la salida de un boliche en el barrio de Ipanema. La secuencia fue registrada por cámaras de seguridad y teléfonos móviles.
A partir de esas imágenes se radicó una denuncia por injuria racial y se abrió una causa penal en su contra. Desde entonces, la argentina permanece en territorio brasileño con una tobillera electrónica que monitorea su arresto domiciliario.
En el video, Páez explicó que decidió pronunciarse públicamente después de cambiar de defensa. Según relató, la recomendación provino de su actual abogada, Carla Junqueira. “Me ha explicado que sí, que debería haberlo hecho, entonces ahora siento la libertad de hacerlo”, afirmó.
Durante su descargo, la abogada reconoció la gravedad de lo ocurrido. “Ahora sé que no he cometido un error pequeño, que no ha sido algo sin importancia, sino que he estado muy mal y que mi reacción ha sido muy grave y me he equivocado, y estoy asumiendo mi responsabilidad y pagando las consecuencias de eso”, sostuvo.
También pidió disculpas “de todo corazón a todas aquellas personas que se han sentido ofendidas, heridas, humilladas por mi actitud” y agregó: “Lo lamento profundamente. Lamento haber contribuido a ese dolor por ignorancia. Desconocía lo que era el racismo”.
Según relató, el proceso judicial y el tiempo que lleva en Brasil la llevaron a informarse y reflexionar sobre la problemática. “Ahora interiorizándome, aprendiendo y escuchando, entiendo lo delicado que es”, remarcó.
ABOGADA E INFLUENCER. Agostina Páez es oriunda de Santiago del Estero y fue denunciada por un episodio racista ocurrido en un bar de Río de Janeiro.
Las imágenes que dieron origen a la causa corresponden a cámaras de seguridad de un bar de Ipanema. Actualmente, Páez permanece en un domicilio de Río de Janeiro mientras es monitoreada mediante una tobillera electrónica.
En su mensaje también aseguró que la investigación la obligó a revisar su comportamiento. “Me ha obligado a rever mis actitudes, a cuidar mis palabras, a ser más consciente, a ser más respetuosa”, señaló.
Además, reconoció que antes no comprendía la dimensión del problema. “Yo antes no lo veía, lo desconocía o no le daba la importancia que realmente tiene. Diciéndoles esto no me estoy justificando, sino reconociendo mi falta, reconociendo mi error, mostrándome arrepentida y pidiéndole perdón sinceramente a quienes se hayan sentido ofendidos”, expresó.
La abogada también reflexionó sobre lo que significó la experiencia. “Esta experiencia dolorosa me ha servido para tomar conciencia y espero que muchos con esto tomen conciencia también y se interioricen más de lo que es el racismo”, afirmó.
En paralelo, su defensa sostiene en la causa que no existió dolo, es decir, intención de cometer un delito, y que la acusada habría actuado por desconocimiento de la normativa vigente en Brasil.
El Ministerio Público Fiscal de Río de Janeiro rechazó el pedido de la defensa para que la acusada pudiera regresar a la Argentina durante la etapa de instrucción. Las autoridades judiciales argumentaron que, debido a la gravedad del hecho y a la política de tolerancia cero contra el racismo prevista en la legislación brasileña, permitir su regreso podría dificultar el desarrollo del proceso y la eventual ejecución de una pena.
Mientras la causa sigue su curso y aún no hay una resolución definitiva, Páez permanece a disposición de la justicia brasileña y aguarda la fecha de la audiencia de instrucción y del eventual juicio oral.
Sobre el final de su mensaje en redes sociales, la abogada agradeció la posibilidad de expresar su arrepentimiento públicamente y pidió comprensión. “Gracias por escucharme, por darme la oportunidad de pedir perdón y de mostrarme arrepentida”, concluyó.






















