A MEJORAR. El "Decano" tiene el desafío de reencontrarse con su mejor versión. Nicolás Nuñez / Especial para La Gaceta
Atlético Tucumán vuelve a jugar fuera de casa esta tarde cuando visite a Barracas Central, pero lo hará con un dato que marca el momento del equipo: el “Decano” lleva 416 días sin conseguir una victoria de visitante, una racha que se transformó en una de las principales preocupaciones de la temporada.
El último triunfo lejos del estadio Monumental se produjo el 24 de enero de 2025, cuando el equipo "Decano" venció 1 a 0 a San Martín de San Juan. Aquella tarde, el gol lo convirtió Mateo Coronel, en un partido que parecía marcar el inicio de un buen camino fuera de Tucumán.
Sin embargo, desde entonces la historia fue muy distinta.
Una racha que preocupa
Después de aquella victoria en San Juan, Atlético disputó 19 partidos como visitante y apenas pudo sumar dos puntos. El balance es contundente: dos empates y 17 derrotas, una estadística que refleja las dificultades del equipo cada vez que sale de Tucumán.
La falta de resultados fuera de casa se convirtió en uno de los grandes déficits del equipo durante el último año y medio. En varios de esos encuentros el “Decano” logró mantenerse competitivo durante algunos pasajes, pero terminó pagando caro errores defensivos o la falta de eficacia en ataque.
Un desafío que el plantel reconoce
El propio entrenador, Julio César Falcioni, reconoció en distintas oportunidades que empezar a sumar como visitante es uno de los grandes desafíos del plantel. Por eso, en las últimas semanas el cuerpo técnico puso especial énfasis en fortalecer el orden defensivo y buscar variantes que permitan lastimar de contragolpe.
La idea del entrenador es que el equipo logre mayor solidez para sostener los partidos fuera de casa, un aspecto que considera clave para mejorar la campaña en el torneo.
Una oportunidad para cortar la sequía
El partido frente a Barracas Central aparece, entonces, como una nueva oportunidad para intentar romper esa racha negativa.
Para Atlético no se tratará solamente de sumar puntos. Cortar la sequía de visitante también significaría un impulso anímico importante para un plantel que busca recuperar confianza y empezar a construir una campaña más regular.






















