De la esclavitud a la fundación del catolicismo: la historia de San Patricio y por qué se lo recuerda hoy

La Iglesia Católica y el mundo homenajean al santo patrono de Irlanda, quien llevó la palabra de Dios a pesar de condición. El mito de los tréboles y los festejos gaiteros en el globo.

La historia de San Patricio, el santo patrono de Irlanda. La historia de San Patricio, el santo patrono de Irlanda. (Imagen web)
Hace 1 Hs

El onomástico de hoy tiene sus raíces en Irlanda y su celebración se convierte en un fenómeno mundial. Este 17 de marzo la Iglesia Católica conmemora el Día de San Patricio, el apóstol que introdujo el catolicismo en el país británico y cuyos signos atravesaron el mundo entre verdes y tréboles, aunque gran parte de ello solo respondiera a un mito popular. Patricio, originario de Inglaterra, se convirtió en el predicador del noroeste de Europa y el motivo de múltiples festejos gaiteros y conciertos en el globo.

Este martes 17 de marzo se conmemora el Día de San Patricio, fecha de la que quedó constancia por primera vez en Irlanda en 1931, aunque se registraron otros festejos a lo largo del mundo mucho antes, como en Nueva York en 1792. Sin embargo, en el siglo XX se llevó a cabo en Dublín, la capital de la República de Irlanda, el primer desfile de la festividad en el Estado Libre de Irlanda en honor al santo fallecido por estas fechas.

La crónica de la vida de San Patricio: entre la esclavitud y la entrega a Dios

San Patricio vivió entre los siglos IV y V d. C., muriendo poco más de seis décadas después. Su vida quedó registrada en los textos que redactó en la vejez, como Confesión (o «Declaración»), en el que defiende la misión de su existencia: llevar el cristianismo a Irlanda; la Epístola, una carta que dirigió a un rey británico protestando por el trato que recibían los cristianos irlandeses y una hagiografía (o «vida de santo») escrita por un monje llamado Muirchu, quien incorporó textos anteriores que se habían perdido.

El santo patrón de Irlanda, no obstante, era un britanorromano que pasó su infancia en el suroeste de Inglaterra. Pero su vida dio un vuelco cuando fue secuestrado por asaltantes irlandeses, llevado clandestinamente al otro lado del mar y esclavizado.

El llamado de la "Voz de los Irlandeses"

En un comienzo, Patricio ahonda en Confesión sobre su incredulidad, sincerándose de que en una etapa inicial no tenía fe, a pesar de que su padre, Calpornius, era diácono cristiano y su abuelo sacerdote. Seis años después de ser secuestrado a los 16 de la propiedad familiar, encontró a Dios a través de la oración mientras cuidaba ovejas en las colinas del noreste de Irlanda, como esclavo de un noble irlandés.

Logró escapar y las celebraciones en su familia pedían que jamás se aleje. Sin embargo, Irlanda había dejado una profunda marca. Soñó con un ángel llamado Victoricus, que le entregó una carta titulada "La Voz de los Irlandeses", rogándole que regresara para llevar allí el mensaje del cristianismo.

La fundación de una nueva fe en Irlanda

Así, Patricio se comprometió a llevar la palabra de Dios a una región donde la hostilidad marcaba el trato hacia los cristianos. Fue ordenado obispo y enviado a petición del Papa, a pesar de que la Iglesia romana no tenía la costumbre de enviar misioneros en aquella época.

Tras múltiples tribulaciones, el joven logró convencer al rey Loegaire de Irlanda y poco a poco sumó más conversos. Reunió una comunidad a su alrededor en Downpatrick y fundó una iglesia en Armagh, que se convirtió en sede episcopal tras la muerte del predicador. Patricio se convirtió así en el fundador de facto de la Iglesia Cristiana en la isla.

El trébol, un mito asociado al patrono irlandés 

Las historias y mitos populares se mezclaron con la vida de San Patricio a medida que pasaba el tiempo. El uso del trébol que hacía el santo para explicar la doctrina de la Santísima Trinidad (o "tres en uno") a sus congregaciones, también se había incorporado a las ficciones del pueblo, a pesar de no aparecer en sus propios escritos.

Las celebraciones de esta jornada hoy en día suelen incluir exhibiciones de bailes, música y poesía gaélica, además de beber Guinness y cerveza verde. En los años 90 del siglo pasado la fiesta comenzó a traspasar las fronteras de la nación europea a un ritmo frenético. Hoy, esa jornada se ha expandido a todos los rincones del mundo y en todos esos lugares el 17 de marzo no falta la bebida y el color verde por doquier.

Del azul al verde: un símbolo de identidad

Aunque en sus inicios fue el tono azul el que se asociaba a San Patricio, rápidamente el matiz verde fue imponiéndose. Esto se debe a que es el pigmento del movimiento independentista del país y el que se asocia a la República, al igual que el símbolo del trébol. Así fue que además de ser una festividad de raíces católicas, el Día de San Patricio se estableció como homenaje global a la herencia irlandesa.

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