“Traen máquinas, se sacan la foto y listo”: vecinos de La Madrid, enojados por la falta de obras
La situación en el sur de la provincia después de las inundaciones es crítica. Familias enteras perdieron todo lo que tenían en sus hogares a raíz del ingreso del agua a las casas. Mientras que algunos lugareños pudieron salvar pertenencias, otros necesitan levantarse desde cero. “La Madrid es como el ave Fénix, que de las cenizas vuelve”, reflexiona Ruth Aparicio, madre de una de las familias del lugar, en diálogo con LA GACETA Play. Pero la situación supera lo mítico.
Junto a su hija Rebeca, cuenta que desde hace más de 30 años las inundaciones azotan el pueblo y, aunque tienen esperanzas de volver a levantarse después del golpe, el enojo crece cada vez más. “En el 92 tuvimos la primera inundación y esta es la peor. Desde el 2017 –última inundación– hasta acá, no se hizo nada. Ni barrancas, ni defensas en el río, ni dragarlo, nada”, dice Aparicio.
La falta de obras la explica, según creen en La Madrid, la falta de conveniencia del orden político. “No les conviene (hacer obras) porque no tenemos grandes plantaciones de soja, no tenemos grandes ganados. La mayoría de la gente trabaja en la administración pública, en la Policía, en el Siprosa. Toda esa gente tiene su sueldito, pero al político no le sirve porque es mucha plata invertir acá”, reflexiona Ruth.
También asegura sentirse usada por los partidos políticos. “Generalmente se declara estado de emergencia y después no hay un control. Todo se guarda y cuando son las elecciones, se entrega a la gente por un voto”, sentencia. Respecto a la falta de obras, sostiene que nunca se hicieron cambios reales. “Va a pasar todo este proceso –anticipa–. Van a hacer obras pequeñas. Lo único que hacían anteriormente era cavar el río. Traían las máquinas, se sacaban fotos y listo”.
Denuncian que no dejan ingresar donaciones a La Madrid
Rebeca Altamiranda, de 16 años, denunció junto a su madre que las autoridades que controlan el ingreso a La Madrid están impidiendo el paso de personas que llevan donaciones. Reconoce, en paralelo, que en estos días se realizó un censo para conocer el estado general y se entregaron colchones, calzado, ropa, artículos de limpieza, frazadas y mercadería.
Pero Rebeca destaca que lo que necesitan es comida. La pérdida de las cocinas y heladeras dificulta la elaboración de platos que alimenten a los vecinos. “Ayer había solo tres o cuatro grupos cocinando y la verdad es que somos muchísimos acá en La Madrid y lamentablemente no alcanza”, detalla la adolescente.
Por eso es que denuncia que, pese a que hay muchos voluntarios intentando ayudar, las autoridades están impidiendo el paso. “Vienen con viandas, con donaciones, con artículos de limpieza. Las autoridades quieren que dejen todo en las carpas de ingreso y dicen que ellos lo van a distribuir. Pero la gente no quiere dejar nada porque no saben si va a llegar a nosotros”, explica Rebeca.























