Son de la UTN y viajarán a Frankfurt para ver cómo se construye la tecnología del futuro
Eran 25 los que organizaron rifas, eventos y colectas para viajar Alemania. Pero, por ahora, solo ocho estudiantes de Ingeniería en Sistemas lograron reunir el dinero para participar del Tech Show Frankfurt 2026.
NO ES TURISMO. Es una experiencia formativa que los pondrá cara a cara con inteligencia artificial, cloud, ciberseguridad y centros de datos de escala mundial. / CORTESÍA UTN
Hay algunos que no esperan a recibirse para empezar a jugar en las grandes ligas. Ocho estudiantes de Ingeniería en Sistemas de la Universidad Tecnológica Nacional - Facultad Regional Tucumán (UTN-FRT) ya tienen la mirada puesta en Europa. El 6 y 7 de mayo de 2026 viajarán a Alemania para participar del Tech Show Frankfurt, uno de los eventos tecnológicos más importantes del continente. La apuesta es salir del aula y ver de primera mano cómo se construye el futuro.
El viaje forma parte de un proyecto académico de la cátedra de Comunicación de Datos, que busca algo más que sumar millas. “La propuesta surge de una necesidad concreta: ampliar la formación más allá del aula”, explica el docente organizador, el ingeniero Víctor Such. En Frankfurt, dice, los estudiantes podrán ver en funcionamiento las mismas tecnologías que estudian en clase, como redes, computación en la nube, inteligencia artificial, centros de datos y ciberseguridad.
La experiencia está pensada como una extensión directa de la cursada. Durante dos días intensivos en la feria, los estudiantes recorrerán espacios como Big Data & AI World, Cloud & AI Infrastructure y Data Centre World, donde se concentran algunas de las empresas más influyentes del sector. También participarán de conferencias, workshops y encuentros con profesionales de la industria.
Pero el impacto va más allá del contenido técnico. “En Frankfurt los alumnos pueden ver un centro de datos de hiperescala o hablar con ingenieros que diseñan infraestructura global. Eso genera un impacto académico enorme y también una motivación personal muy fuerte”, señala Such. La idea es que lo que hoy aparece en un pizarrón se vuelva tangible.
APRENDER DONDE TODO PASA. Durante siete días, ocho jóvenes tucumanos buscarán conectar lo que estudian en clase con las innovaciones que hoy marcan el rumbo global de la industria tecnológica. / TECH SHOW FRANKFURT
Adaptarse y aprender constantemente
Para Camila Spinozzi, una de las estudiantes que viajará, la oportunidad tiene un peso especial. “Es un orgullo enorme poder representar a nuestra facultad y a la provincia en un evento así. No es solo un viaje personal, es traer conocimientos y experiencias para compartir acá”, cuenta.
Camila cursa cuarto año y ya trabaja como QA Tester. Eligió la carrera, dice, por su capacidad de generar soluciones reales. Para ella, más que carreras del futuro la clave está en una habilidad que lo puede cambiar todo. “La tecnología cambia muy rápido, por eso lo más importante es la capacidad de adaptarse y aprender constantemente. Este tipo de experiencias te abre la cabeza”, afirma.
Entre sus intereses, están los centros de datos y la infraestructura en la nube. “Muchas de estas tecnologías todavía no llegan con tanta fuerza a Argentina. Poder verlas allá y después compartir ese conocimiento es clave”, agrega.
DE INGENIERÍA EN SISTEMAS. Camila Spinozzi es una de las estudiantes de la UTN Tucumán viajarán a Alemania para participar del Tech Show Frankfurt 2026. / CORTESÍA CAMILA SPINOZZI
Mucho más que un pasaje
Detrás del viaje hay meses de organización y un esfuerzo colectivo que no todos pudieron capitalizar. El proyecto empezó con un grupo de unos 25 estudiantes que se movieron juntos para juntar fondos: rifas, colectas, eventos y hasta una peña que organizaron el año pasado.
Pero la realidad económica terminó marcando un recorte. “Con todos hicimos los eventos y el esfuerzo fue grupal, pero cuando llegó el momento de comprar los pasajes, no alcanzaba para todos”, cuenta Camila.
Finalmente, solo ocho estudiantes lograron confirmar el viaje. “Fuimos los que pudimos comprar los pasajes”, resume.
La selección no pasó por rendimiento ni por mérito académico, sino por una variable mucho más concreta: quiénes pudieron sostener el costo. Muchos de ellos, además, trabajan mientras estudian para poder acercarse a esa oportunidad. Están abiertos a instituciones y empresas que estén interesadas en contribuir a su causa. “El objetivo es que nadie que quiera ir se quede afuera por una cuestión económica”, remarca Such.
Lejos de ser un viaje turístico, la experiencia incluye evaluación académica. Antes de viajar, deberán investigar empresas expositoras. Durante la feria, llevarán una bitácora de actividades. Y al regresar, desarrollarán un trabajo final donde analizarán una tendencia tecnológica y su aplicación real.
Una mirada global
El itinerario también contempla una visita técnica a una universidad o empresa tecnológica y espacios de intercambio cultural. La idea es que los estudiantes no solo observen tecnología, sino que entiendan cómo se mueve la industria a nivel global.
Para Such, ese es uno de los puntos clave: “Queremos que comprendan que un ingeniero formado en Tucumán puede ser parte de la escena tecnológica internacional. La ingeniería en sistemas es una profesión sin fronteras”.
Camila coincide, pero con un matiz: crecer, sí, pero sin perder el origen. “Me gustaría desarrollarme profesionalmente y también traer ese conocimiento para aplicarlo acá, en Tucumán”, dice.
Aunque el avión despegue recién en mayo, el viaje ya empezó. Está en cada evento para juntar fondos, en cada materia cursada con otro enfoque, en cada expectativa que crece. No se trata solo de ver tecnología de punta, sino de animarse a ocupar un lugar en ese mapa.
Porque para estos estudiantes, el futuro no es algo que se espera: es algo que se va a buscar y si es necesario, organizarse para que todos puedan ser parte.























