Un hecho tan grave como insólito desató un escándalo en Salta: una pareja realizó su casamiento en la Quebrada de las Conchas, en Cafayate. Las imágenes del evento se viralizaron en las redes sociales y causaron indignación al exponer que una reserva natural fue utilizada para un evento privado. La Municipalidad de Cafayate presentó una denuncia para determinar si la ceremonia tenía autorización.
Según informaron los medios locales, el casamiento tuvo lugar sobre la Ruta Nacional 68, en el paraje La Punilla, dentro de un sector considerado área protegida. Es decir, el uso de ese espacio está sujeto a normativas específicas por tratarse de una zona natural que debe preservarse.
“Se trata de un área protegida, por lo que su uso está sujeto a normativas específicas para su preservación”, indicó la Municipalidad de Cafayate en un comunicado difundido tras la controversia que originó la denuncia oficial.
Asimismo, señalaron que el caso deberá ser esclarecido para saber si existió o no un permiso formal para realizar el evento.
De acuerdo con lo expresado por la intendenta Rita Guevara, hubo consultas previas por parte de los organizadores, aunque no habría constancias concretas de una autorización.
“Tengo la obligación de salvaguardar los espacios, el ambiente y las reservas”, sostuvo la jefa comunal al referirse a la situación. La investigación quedaría ahora bajo la órbita de la Secretaría de Ambiente de Salta, que deberá analizar si la utilización del predio cumplió o no con la normativa vigente.
Área protegida y polémica
La Quebrada de las Conchas en Salta es una de las áreas protegidas alcanzadas por la Ley Provincial 6806, por lo que cualquier intervención o uso del lugar debe respetar reglas estrictas vinculadas con la preservación del ambiente.
En medio de la polémica, una mujer identificada en redes sociales como Lucía G. aseguró ser propietaria de una vivienda ubicada en ese sector y defendió la realización del casamiento. Según publicó, el evento fue una boda familiar y contó con los permisos correspondientes.
“Mi propiedad está dentro de la reserva de las Conchas y se han tenido en cuenta todos los permisos pertinentes. Si tienen alguna duda se comunican conmigo. Hablan de más sin saber”, escribió y se preguntó: “¿No puedo festejar la boda de un familiar en el fondo de mi casa?”, una frase que reactivó el debate en redes sobre los límites de las actividades privadas dentro de áreas protegidas.
El punto en discusión es el posible impacto ambiental que puede tener un evento de estas características. El sonido, las luces, la circulación de personas y la intervención del terreno pueden afectar tanto a la flora y fauna como acelerar la erosión de las formaciones rocosas, en una de las zonas más visitadas de los Valles Calchaquíes.


















