COMPLICADO. El piloto informó detalles que ponen bajo la lupa el financiamiento del viaje que Adorni realizó a Punta del Este junto con su familia. CAPTURA DE VIDEO
La investigación judicial sobre los vuelos privados del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, sumó ayer un testimonio de alto impacto que compromete la narrativa sostenida por la Casa Rosada. Agustín Issin, piloto y corredor aeronáutico con amplia experiencia en firmas como Latam y Royal Class, declaró durante casi cuatro horas ante el juez federal Ariel Lijo en Comodoro Py. En su comparecencia, el testigo informó detalles que ponen bajo la lupa el financiamiento del viaje que el funcionario realizó a Punta del Este junto con su familia.
La declaración de Issin fue contundente al señalar que el vuelo no fue abonado por el ministro coordinador, como este había afirmado públicamente, sino por el periodista de la TV Pública, Marcelo Grandio. Según el relato del piloto, quien actualmente se desempeña en la empresa Consultatio, él mismo facturó el tramo de regreso tras haber adquirido previamente un paquete mayorista de diez vuelos a la compañía Alpha Centauri SA por un valor de US$42.250 en efectivo.
Esta versión choca de frente con las explicaciones brindadas por Adorni en su reciente y tensa conferencia de prensa, en la que aseguró haber pagado sus propios gastos y los de su familia. El testimonio de Issin sugiere una realidad distinta: el tramo de ida a Uruguay habría sido pagado por la productora Imhouse SA, de la cual Grandio es accionista, mientras que el regreso formó parte del paquete comercial gestionado por el propio piloto para el periodista amigo del funcionario.
Ante este escenario, la Justicia -con la intervención del fiscal Gerardo Pollicita- busca determinar si el pago de Grandio constituyó una suerte de retribución de favores por sus contratos vigentes con la TV Pública. Esta hipótesis de “dádivas” parece desplazar, por el momento, la sospecha de enriquecimiento ilícito. Por esta razón, el juez Lijo ya ordenó operativos en la empresa Alpha Centauri y solicitó informes fiscales a la ARCA tanto de la firma aérea como del periodista implicado.
En este contexto, la Policía de Seguridad Aeroportuaria llegó ayer a los estudios de la TV Pública para llevarse los contratos que el periodista Grandio tiene con la señal. Lo que busca determinar la Justicia es si hay alguna irregularidad en la contratación o presunta dádiva.
Manuel Adorni.
Mientras el frente judicial se recalienta, en los pasillos de Balcarce 50 la estrategia es el blindaje político. En medio de la polémica, Adorni buscó mostrar normalidad en la gestión y se reunió en la Casa Rosada con la jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich. El objetivo fue delinear la estrategia legislativa para el “paquete de reformas” anunciado por el presidente Javier Milei, intentando desplazar el foco de atención hacia la agenda parlamentaria.
Respaldo
La senadora Bullrich respaldó públicamente al funcionario a través de sus redes sociales, vaticinando que este será “el Congreso más reformista de la historia” y enviando un mensaje de apoyo directo: “¡Vamos, Manuel!”. Sin embargo, la presión no cede, ya que el jefe de Gabinete también mantuvo reuniones de alto perfil con otros miembros del Ejecutivo, como la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, y el ministro del Interior, Diego Santilli, para garantizar la cohesión del equipo de gobierno.
Uno de los encuentros más significativos fue el que mantuvo con el Ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques. Según informó el propio Adorni en su cuenta de X, la reunión giró en torno a temas de gestión y, principalmente, al envío de pliegos judiciales al Congreso de la Nación. No obstante, en el ámbito político se interpreta esta cita como una señal de fortaleza institucional en un momento donde su situación procesal depende de los avances en los tribunales de Retiro.
Las próximas semanas serán determinantes para el futuro del Jefe de Gabinete, quien debe navegar entre las contradicciones fácticas que surgen del expediente judicial y la necesidad de mantener su autoridad política. Mientras Lijo analiza si cita a Grandio como testigo o directamente como imputado, Adorni apuesta a la gestión diaria y al apoyo de sus aliados legislativos para sobrevivir a un escándalo que, lejos de disiparse, parece haber encontrado en el testimonio del piloto una prueba documental difícil de rebatir.
























