En una lucha de vida o muerte, Cardenales sobrevivió a la reválida
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Cardenales de Tucumán venció 38-18 a Taraguy de Corrientes esta tarde en su estadio para asegurar su clasificación a la fase de grupos del Torneo del Interior B de rugby.
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Tras un primer tiempo parejo que cerró 14-3, el local impuso su potencia física en el complemento con tries claves de Abi Cheble y Lobo para quebrar la resistencia correntina.
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Este triunfo permite a los 'Nales' mantener su lugar en la competencia nacional, fortaleciendo la presencia del rugby tucumano y proyectando un inicio sólido en la fase de grupos.
VICTORIA. Los "Porpurados" lograron el acceso a la fase de grupos del Torneo del Interior "B".
El momento bisagra del encuentro tuvo una coincidencia curiosa: a los 20 minutos del complemento, el número 20 de Cardenales, el recién ingresado Francisco Abi Cheble, recibió solo por la izquierda y apoyó en el ingoal. Luego, casi como una consecuencia lógica, Cerruti volvió a convertir. Los “Nales” empezaban a imponer condiciones y se adelantaban 24 a 6. Minutos después, tras un empuje imparable del pack “purpurado”, Juan Pablo Lobo apoyó un nuevo try y Cerruti estiró la ventaja a 31 a 6.
Cuando parecía que Taraguy estaba listo para caer, reaccionó con orgullo. Los correntinos descontaron con un try de Joaquín Amadey y la conversión de Meabe para el 31 a 13. El partido entró entonces en su clímax, con ambos equipos golpeando sin margen de error por la permanencia en el TDI “B”. Cada persona que se encontraba en el estadio jugaba el encuentro: gritos, cánticos y reproches aumentaban la temperatura en un partido que ya estaba incendiado. Juan Ignacio Díaz aprovechó una desatención defensiva, recuperó la pelota y apoyó, y con la conversión de Cerruti, los “Nales” ampliaron a 38 a 13. Sobre el cierre, Meabe apoyó un nuevo try pero falló la conversión, sellando el 38 a 18 final a favor del conjunto local.
Cuando llegó el final, el coliseo quedó en silencio por un instante, como si todos esperaran la sentencia. Pero esta vez no hubo pulgar hacia abajo. Cardenales hizo lo necesario para seguir en pie. Resistió, golpeó en los momentos justos y terminó venciendo en una batalla que por momentos lo tuvo al límite. Y como todo gladiador que sobrevive, el “Purpurado” se llevó su premio: obtuvo el derecho a seguir luchando en la arena del Torneo del Interior “B”.
En las épocas del Imperio Romano, los gladiadores ingresaban al coliseo con solo una cosa en claro: en cada segundo de la batalla se estaban jugando la vida. El hecho de poder golpear al rival más fuerte significaba estar un paso más cerca de la supervivencia. Algo similar se vivió esta tarde en Silvano Bores 477, donde Cardenales venció a Taraguy y logró mantenerse en pie tras las reválidas del Torneo del Interior “B”.
Los hinchas llegaron al coliseo con una sola misión: desgargantarse en cada canción y darle peso a la localía. El equipo correntino no se dejó amedrentar y desde el minuto inicial salió decidido a pelear de igual a igual, como si el encuentro se estuviera disputando en los Esteros del Iberá.
Lejos de sentirse incómodos por lo enardecidos que se encontraban los seguidores “purpurados”, los primeros 15 minutos tuvieron el protagonismo de los “cuervos”, que se supieron imponer con destreza física y paciencia. El pack vestido de negro no solo incomodó a los locales, sino que pudo doblegarlos y mantener el juego a escasos metros del ingoal que defendían los “Nales”. Pese al asedio al que sometió al conjunto de Silvano Bores, Taraguy no supo convertir este envión en puntos, lo que le dio la posibilidad a Cardenales de mantenerse con vida.
LUCHADO. El encuentro por la reválida del TDI
El primer golpe lo dio Santiago Gayá Cerrutti, quien apoyó la ovalada en el ingoal correntino tras una exhibición de destreza por la izquierda del ataque. Luego de unos segundos de locura y algarabía en las tribunas, se produjo un silencio abismal, como si se estuviera a la espera de las palabras del César. Esto fungió como antesala de la patada de Cipriano Cerrutti, quien remató con el estoicismo propio de un héroe. En 16 minutos disputados, Cardenales se ponía en ventaja por 7 a 0.
Lejos de que el golpe le otorgara serenidad al encuentro y le proveyera el dominio al conjunto de Silvano Bores, los correntinos mantuvieron su identidad de juego y fueron consistentes en el empuje y la batalla que los identificó durante los primeros minutos del partido. “Purpurados” y “Cuervos” convirtieron el verde césped en un campo de batalla. La batalla decantó en una corrida arrolladora por derecha de Augusto Avellaneda. Posteriormente, y como tiene ya acostumbrado a su público, Cerrutti convirtió y amplió la ventaja para poner el 14 a 0. Para este entonces, el coliseo era una caldera: mientras de las tribunas se desprendían apasionados cánticos, los jugadores de ambos equipos vivían cada cruce como el último y festejaban pequeñas victorias con gritos similares al rugido de un león.
Los “Cuervos” reaccionaron y, tras una falta que recibió su forward Martín Solari, pudieron descontar de penal de la mano de su “10”, Ignacio Meabe. Instantes después, el encargado de impartir justicia dio por finalizada la primera mitad, donde los equipos iban a descansar de la batalla con el resultado 14 a 3 a favor del conjunto “purpurado”.
La segunda mitad tendría un desarrollo impensado, algo que podría parecer hasta propio de otro encuentro. El complemento presentaría un juego antitético con respecto a los primeros 40 minutos. Pese a que el conjunto correntino golpeó de entrada y convirtió de penal el descuento que los ponía en partido (14 a 6), los gladiadores “purpurados” lograron doblegar físicamente a los guerreros que parecían ser más fuertes en la primera mitad.
El momento bisagra del encuentro tuvo una coincidencia curiosa: a los 20 minutos del complemento, el número 20 de Cardenales, el recién ingresado Francisco Abi Cheble, recibió solo por la izquierda y apoyó en el ingoal. Luego, casi como una consecuencia lógica, Cerrutti volvió a convertir. Los “Nales” empezaban a imponer condiciones y se adelantaban 24 a 6. Minutos después, tras un empuje imparable del pack “purpurado”, Juan Pablo Lobo apoyó un nuevo try y Cerrutti estiró la ventaja a 31 a 6.
Cuando parecía que Taraguy estaba listo para caer, reaccionó con orgullo. Los correntinos descontaron con un try de Joaquín Amadey y la conversión de Meabe para el 31 a 13. El partido entró entonces en su clímax, con ambos equipos golpeando sin margen de error por la permanencia en el TDI “B”. Cada persona que se encontraba en el estadio jugaba el encuentro: gritos, cánticos y reproches aumentaban la temperatura en un partido que ya estaba incendiado. Juan Ignacio Díaz aprovechó una desatención defensiva, recuperó la pelota y apoyó, y con la conversión de Cerrutti, los “Nales” ampliaron a 38 a 13. Sobre el cierre, Meabe apoyó un nuevo try, pero falló la conversión, sellando el 38 a 18 final a favor del conjunto local.
Cuando llegó el final, el coliseo quedó en silencio por un instante, como si todos esperaran la sentencia. Pero esta vez no hubo pulgar hacia abajo. Cardenales hizo lo necesario para seguir en pie. Resistió, golpeó en los momentos justos y terminó venciendo en una batalla que por momentos lo tuvo al límite. Y como todo gladiador que sobrevive, el “Purpurado” se llevó su premio: obtuvo el derecho a seguir luchando en la arena del Torneo del Interior “B”.






















