Santiago del Estero: detienen a efectivos de la Policía Federal por quedarse con droga de allanamientos y revenderla
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Gendarmería detuvo a seis policías federales en Santiago del Estero por orden del juez Molinari, acusados de robar droga de operativos para revenderla a bandas criminales locales.
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La pesquisa inició por denuncias de detenidos sobre faltantes de droga en actas judiciales. Se ejecutaron diez allanamientos en la sede de la PFA y un comercio usado como depósito.
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El caso revela una estructura de corrupción y protección criminal en la fuerza. Se prevén más detenciones tras el análisis de documentos y cajas fuertes secuestradas en la redada.
Allanamiento de la Gendarmería en la delegación de la Policía Federal en Santiago del Estero
Efectivos de la Gendarmería Nacional, por orden del juez federal Guillermo Molinari y del fiscal Pedro Simón, irrumpieron en la delegación local de la Policía Federal Argentina y detuvieron a varios efectivos de la fuerza en el marco de una investigación por el presunto robo de droga incautada que, luego, reintroducían en el mercado ilegal a través de organizaciones criminales que contaban con su protección.
El operativo en la sede de la delegación de la fuerza de seguridad federal −parte de un total de diez allanamientos que implicaron el arresto de civiles y el secuestro de bolsos con efectos y una caja fuerte− forma parte de una redada anticorrupción cuyos alcances podrían profundizarse.
Algunos de los delitos que les imputan a los seis detenidos de la fuerza y a los dos civiles son “asociación ilícita, contrabando, incumplimiento de los deberes de funcionario público, abuso de autoridad y la violación de la Ley de Estupefacientes 23.737”.
El operativo en la sede local de la PFA se centró en la oficina de la División de Unidad Operativa Federal (DUOF), la cual combate delitos federales complejos, tales como narcotráfico y trata de personas, entre otros.
El operativo sorprendió al centro santiagueño ya que móviles y decenas de efectivos de Gendarmería, con la presencia de los funcionarios judiciales federales, tomaron la sede local de la PFA luego de meses de investigación, seguimientos, escuchas y el aporte de informantes que dieron cuenta de varios procedimientos de esta fuerza en donde se consignaba, declaraba y entregaba menos droga de la que de verdad se incautaba.
Los detenidos, testigos clave
Según se informó, la pesquisa cobró impulso a partir de las indagatorias de detenidos en procedimientos antinarcóticos que quedaban sorprendidos cuando en la sede judicial, y como parte del acto acusatorio, se les informaba la cantidad de estupefaciente secuestrada. Algunos de los imputados se animaron a confesar que era mucha más la droga que les habían incautado, lo que abrió la puerta a suponer que una parte “desaparecía” camino a los tribunales.
En todos los casos se repetían los nombres de los agentes federales y el manejo, como jefe de las brigadas, del sargento Chazarreta. Una calificada fuente judicial consultada por el diario La Nación indicó: “Cuando declaraban los imputados nos dábamos que en varias ocasiones se sorprendían por la cantidad y aseguraban que era más lo incautado. En un caso, por ejemplo, se habían secuestrado 16 kilos de cocaína, pero lo declarado en las actas del operativo y lo decomisado fue la mitad, ocho kilos”.
La investigación, según consignó el medio local Info del Estero, confirmó un entramado, una suerte de red de distribución y venta de drogas en la capital santiagueña y en la ciudad de La Banda, la segunda en importancia de la provincia, a la que estos policías federales proveían y daban protección para su comercialización, por lo que no se descartan nuevas detenciones y allanamientos.
Según las tareas de inteligencia realizadas, se había armado una estructura de la que participaban otros efectivos de la fuerza, todos ellos ahora detenidos, y dos civiles, siendo una de estas personas hermana de uno de los numerarios de la PFA, que tiene un almacén en un barrio de la zona norte de la capital santiagueña donde se guardaba el dinero recaudado.
De esta despensa, llamada “Lo de Lolo”, se secuestraron una caja fuerte y varios bolsos, aunque aún no se informó públicamente cuál era su contenido.























