Carreras del futuro: "El desafío que tenemos los padres es mostrarles a los adolescentes que el mundo adulto vale la pena ser vivido"

  • Alejandro Schujman analizó en LA GACETA el desafío de los adolescentes argentinos al elegir su futuro laboral frente al miedo a crecer y un mercado profesional en transformación.
  • El psicólogo enfatiza que las familias deben generar entusiasmo en los jóvenes, en un contexto donde el sistema educativo y el empleo atraviesan cambios tecnológicos profundos.
  • Revalorizar la vida adulta es clave para motivar a las nuevas generaciones. Se espera que este enfoque reduzca la incertidumbre y mejore la inserción en las carreras del futuro.

María del Carmen Garzón
Por María del Carmen Garzón 30 Marzo 2026

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En los últimos años, el momento de elegir qué hacer después del secundario dejó de ser solo una decisión vocacional para convertirse en una encrucijada atravesada por la incertidumbre, la sobreoferta de opciones y las transformaciones del mundo del trabajo. LA GACETA se metió de lleno en ese escenario resumido por la pregunta "¿Qué estudiar hoy?" y en el muchos adolescentes no sólo dudan qué camino tomar, sino que encuentran dificultades para dar el paso hacia la adultez. Allí, Alejandro Schujman, psicólogo, conferencista y especialista en vínculos, plantea su hipótesis sin rodeos: crecer hoy también implica enfrentarse al miedo.

Autor de los libros "¿Cómo contagiar la pasión a los jóvenes?", "Generación NI NI" y "Adolescencia: un desafío posible", Schujman trabaja desde hace años con jóvenes y familias en ese proceso de acompañar decisiones. Su mirada pone el foco no solo en la elección de una carrera, sino en algo más profundo: la necesidad de recuperar el entusiasmo, animarse a equivocarse y construir un proyecto propio.

En tiempos en los que las llamadas “carreras del futuro” parecen imponer nuevas reglas, propone correr el eje: más que acertar una elección, el verdadero desafío es animarse a crecer. En el marco de la serie de LA GACETA “Qué estudiar hoy, entre la vocación y un mercado laboral que transforma”, y a través de una entrevista virtual, analizó el rol de los adultos, las tensiones familiares y las dificultades que atraviesan hoy los jóvenes al momento de definir su futuro.

- ¿Cómo es ese momento en el que un adolescente termina el secundario y tiene que decidir qué carrera estudiar o trabajar? ¿Qué rol tienen los padres?

ESPECIALISTA. Schujman fue Diplomado con honores en la Universidad de Buenos Aires. FOTO GENTILEZA ALEJANDRO SCHUJMAN ESPECIALISTA. Schujman fue Diplomado con honores en la Universidad de Buenos Aires. FOTO GENTILEZA ALEJANDRO SCHUJMAN

- El punto de pasaje del adolescente al mundo adulto es un punto de inflexión importantísimo y el fenómeno que se viene dando en las últimas décadas y cada vez con más claridad es el fenómeno de adolescentes que se quedan atrincherados en el universo adolescente porque crecer da miedo y porque no estamos mostrando que crecer sea algo bueno y no estamos ni contagiando la pasión y es un mundo que alienta más bien a quedarse tapadito abajo de las sábanas con todo lo que pasa afuera prefiero ni salir.

Con lo cual hay serios problemas para poder acompañar a nuestros chicos para que entren al mundo adulto. Hay todo un síndrome. En mi primer libro, “Generación NI NI”, jóvenes sin proyectos que ni estudian ni trabajan, que lo escribí en el año 2010, tuvo mucha repercusión y varias tiradas porque es un fenómeno mundial que nace en España, lo nombra el diario El País y con la mala idea de que una comuna decide dar una beca a los chicos para que estudien cuando no se trata de plata, se trata de motivación, se trata de pasión, se trata de contagiar el entusiasmo en los chicos.

Lo ideal es que ellos puedan decidir aquello que les gusta, aquello que los puede llegar a hacer felices sabiendo que no hay garantía, convivimos con la incertidumbre, ni en las parejas ni en las vocaciones, uno tiene la garantía de que va a querer seguir trabajando siempre de aquello que eligió. Hoy estoy dando charlas y haciendo teatro, el consultorio es una parte muy chiquita de mi actividad y hace 40 años cuando me recibí, ni soñaba con esto y qué bueno que la vida nos da sorpresas.

Creo que el desafío que tenemos los padres es contagiar y mostrarles, dicho sea de paso, que el mundo adulto es algo que vale la pena y la alegría ser vivido y no que es un cúmulo de estrés y de problemas porque ahí los chicos se atrincheran y tienen un montón de cosas que les dan placer inmediato por los cuales quedarse en el universo adolescente.

- ¿Cambió la forma de elegir una carrera en comparación con las generaciones anteriores?

- Hubo muchos cambios, hace muchísimos años había carreras en las que se podía estudiar, eras abogado, contador, médico, odontólogo, había cinco o seis carreras. Hoy hay un universo académico enorme, van surgiendo carreras nuevas, hay un montón de cosas interesantes, el mercado laboral se amplió un montón, también está todo lo que tiene que ver con la inteligencia artificial y cierta incertidumbre de qué va a pasar con ciertas profesiones.

Dicho sea de paso, aclaro, la inteligencia artificial no hace terapia, la terapia la hacen los profesionales que estudiamos para eso. Al ChatGPT preguntémosle cómo fumigar un hormiguero en el jardín, pero no le preguntemos qué hacer si estoy triste por algo, eso es patrimonio de los profesionales de la salud mental.

Se amplió muchísimo el panorama. Es importante que los chicos puedan elegir aquello que realmente quieren, aún a riesgo de decepcionar a los padres. Muchos chicos quedan atrapados en un negocio o una empresa familiar, hijos de escribanos o de abogados que tienen el estudio, entonces el abuelo, el padre, el hijo, y esa abolición por decir, “mi historia no tiene que ser la tuya necesariamente, hace aquello que te haga feliz”.

Yo acompañé a muchos chicos en mis años de profesión que querían defraudar a los padres y no querían seguir con los designios. Que los chicos puedan desafiar el deseo de los padres es un propósito que hace a la salud mental de nuestros jóvenes, y van a elegir lo que quieran sabiendo que no es una opción quedarse haciendo la plancha dentro de la casa, estudian o trabajan, si no saben qué estudiar ok, trabaja de algo, pero de pensionado acá no.

- En un contexto con tantas opciones, ¿tiene sentido pensar en una sola carrera?

- Es que cualquier opción es válida si le da cierto entusiasmo y cierta felicidad, no tiene que ser una carrera tradicional de cinco o seis años, puede ser una carrera corta, no tiene mayor o menor valor.

Rompamos estos prejuicios de que las carreras tradicionales tienen un crédito y una valía, si alguien decide hacer una carrera corta, de dos años, tres años, y eso es lo que le hace feliz, está perfecto.

PUBLICACIÓN. El último libro de Schujman, publicado en 2025 por la editorial Catapulta. PUBLICACIÓN. El último libro de Schujman, publicado en 2025 por la editorial Catapulta.

El tema es que los chicos tengan el tiempo invertido en algo que les genere cierta cosa, de entusiasmo y de ilusión, y después en la vida hay tiempo para reinventarse muchísimas veces afortunadamente, no hay problema con eso,

- ¿Qué pasa con el uso de inteligencia artificial en lo emocional?

Adolescentes y adultos. “Estaba mal le pregunté al Chat GPT”, y yo me agarro los pelos que no tengo. No va a haber máquina en el mundo, ni inteligencia artificial, y si hay no quiero estar vivo para verlo, que reemplace la conexión entre seres humanos.

El Chat GPT es fantástico para un montón de cosas, a mí me asombra, pero son máquinas, no hay conexión empática de corazón a corazón, esto no.

- Si tuvieras que darles tres consejos a los chicos que no saben qué estudiar, ¿cuáles serían?

- Que no tenga miedo de equivocarse, del error se aprende y es la única manera. Si yo tengo que poner una lista de todas las veces que me equivoque en mi vida y en mi carrera, no me alcanzan los cuadernos de una papelera, porque me equivoque mucho y porque me equivoqué, aprendí y me sigo equivocando, y sigo aprendiendo, y si cometo errores trato de que sean nuevos, pero primero que pierdan el miedo, que le quitemos este peso al fracaso.

Que se animen a correr riesgos saludables, que pregunten, que salgan de la pantalla, que interactúen. Que, si tienen dudas respecto a qué carrera elegir, que vayan a la universidad, hablen con los docentes, hablen con los graduados, hablen con alumnos, hablen con los chicos del centro de estudiantes, que se metan. Que no pierdan la curiosidad, que es una de las cosas más lindas que tienen los seres humanos y que se va matando.

Y que la respuesta vayamos a buscarla nosotros, y que no sea desde la cama, Chat GPT, la IA, vayamos, pongámonos en movimiento este es mi consejo y mi pedido a los chicos y a los padres que busquen la forma para que amorosamente esto suceda.

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