Un túnel entre provincias: el ambicioso proyecto que buscaría unir el país bajo el agua

  • Argentina y Chile proyectan un túnel submarino en el Estrecho de Magallanes para unir Santa Cruz y Tierra del Fuego sin depender de aduanas ni del clima para el transporte.
  • El cruce terrestre actual exige trámites migratorios en Chile y uso de ferris. La propuesta binacional de 2024 estima una inversión de US$ 1.500 millones para el viaducto.
  • Esta obra estratégica fortalecería la soberanía y logística nacional. Sin embargo, su viabilidad depende de superar costos colosales y concretar el financiamiento previsto por ley.

La iniciativa es del gobierno de Chile. Debería ser financiado por ambos países, con capitales privados. La iniciativa es del gobierno de Chile. Debería ser financiado por ambos países, con capitales privados. (Imagen: LM Neuquén)

Para llegar a una provincia argentina, primero se tiene que salir del país, completar trámites migratorios y finalmente volver a acceder a territorio nacional. Llegar hasta el fin del mundo vía terrestre requiere de comprometerse en una travesía que incluye rutas chilenas y cruces marítimos. Pero una iniciativa que hasta ahora quedó en hipótesis buscaría acortar toda esa odisea para llegar a Tierra del Fuego en un viaje submarino por un impresionante viaducto.

Muchos desconocen que para llegar a la provincia de Tierra del Fuego se debe transitar por otra nación. El trayecto terrestre se ve interrumpido por el Estrecho de Magallanes, un brazo de mar que, si bien tiene una extensión total de 570 kilómetros, en su punto de cruce más frecuente apenas alcanza los 5 kilómetros de ancho. Los autos deben desviarse hasta el territorio limítrofe, donde el mayor recorrido se hace por rutas chilenas, lo que incluye un viaje en ferry por este canal. Toda esta logística desestima a muchos viajeros y también encarece el traslado en la región austral. Pero un ambicioso proyecto busca superar esos inconvenientes.

Un desafío logístico y soberano

Actualmente, la dependencia del servicio de barcazas no solo es una cuestión de sellos en el pasaporte. El cruce está sujeto a las inclemencias del tiempo en una zona donde las ráfagas de viento pueden paralizar el transporte por horas, afectando el abastecimiento de la isla. Ante este escenario, la idea de un paso submarino comenzó a ganar fuerza, impulsada por un proyecto que Chile puso sobre la mesa a fines de 2024.

La propuesta binacional contemplaba una inversión de U$S 1.500 millones para construir un túnel de 3,7 kilómetros bajo el Estrecho de Magallanes. El objetivo era claro: reemplazar el transbordador por una vía segura que garantice el flujo de las más de 2.000 personas y 600 vehículos que cruzan a diario, de los cuales el 70% son argentinos.

¿Es posible un cruce que no pase por Chile?

Sin embargo, la gran incógnita que circula en redes sociales y despachos oficiales es si Argentina podría tener su propia conexión directa desde Santa Cruz, sin necesidad de trámites aduaneros. La respuesta técnica es afirmativa, pero la escala del proyecto es colosal.

Para evitar el territorio chileno, el conducto debería unir Santa Cruz con Tierra del Fuego a través de una extensión de 33 kilómetros bajo el agua. Expertos comparan esta utopía con el famoso túnel Seikan de Japón, una de las obras de ingeniería más largas del mundo que cruza el estrecho de Tsugaru. Aquella obra tardó más de dos décadas en completarse y tuvo un costo aproximado de u$s 7.000 millones, cifras que hoy parecen lejanas para la realidad económica local.

De la ley a la realidad

La intención de conectar el país con su territorio insular no es nueva. Ya en 2015, la Ley 26.776 estableció como política de Estado la integración física entre el continente y la isla. El plan original preveía una conexión mediante buques porta rodantes y la extensión de la emblemática Ruta 40, pero el fideicomiso destinado a financiar las obras nunca llegó a concretarse.

Hoy, el viajero que parte desde Río Gallegos debe resignarse a la hoja de ruta de siempre: 68 kilómetros por la Ruta 3 hasta el paso Monte Aymond, el ingreso a Chile, el tramo por las rutas trasandinas y el cruce en ferry desde Punta Delgada. Solo después de ese periplo, y tras reingresar por San Sebastián, se vuelve a pisar suelo argentino. Mientras tanto, el sueño de unir el país por debajo del mar sigue sumando capítulos entre la necesidad logística y la ambición de la ingeniería.

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