Ricardo Biasotti reveló el daño irreparable que causó la denuncia de Andrea del Boca en el vínculo con su hija Anna
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Ricardo Biasotti expuso en el Senado sobre el daño en el vínculo con su hija Anna tras ser absuelto de las denuncias de abuso sexual iniciadas por su ex pareja Andrea del Boca.
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El empresario detalló dos décadas de litigios y denuncias por violencia y secuestro, todas desestimadas. La Justicia determinó que el relato de la menor carecía de veracidad.
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Su declaración busca visibilizar el impacto de las denuncias falsas en la paternidad. La absolución definitiva marca el cierre de un caso mediático con secuelas familiares.
Ricardo Biasotti rompió el silencio y habló por primera vez sobre las denuncias realizadas por su ex pareja, Andrea del Boca, en las que lo acusaba de haber agredido sexualmente a su hija en común, Anna. Luego de ser absuelto por la Justicia de todas las acusaciones en su contra, finalmente habló de lo sucedido en el Senado.
“Mi historia tiene más de 20 años. Toda una telenovela, plagada de mentiras, engaños, mucha ficción y mucha exposición mediática. El único objetivo de la madre fue impedir el vínculo con mi hija”, expresó durante su intervención.
En ese sentido, sostuvo que a lo largo de los años enfrentó múltiples denuncias. “En el 2003 fui denunciado por amenazas, en 2004 por violencia de género. En el 2008 me denunciaron por secuestro cuando estaba de vacaciones con mi hija con autorización judicial. Todas estas denuncias fueron desestimadas; fui sobreseído en primera y segunda instancia”, detalló.
Qué dijo Ricardo Biasotti sobre las denuncias de Andrea del Boca
Explicó que a situación se agravó en 2009, cuando, tras años sin contacto con su hija, fue nuevamente acusado, esta vez por abuso sexual. “Esta denuncia fue resultado de una venganza por no querer desistir de mis derechos en un juicio por daños que teníamos pendiente desde el 2006”, argumentó.
Biasotti recordó que el fallo judicial fue determinante: “Se concluyó que mi hija no presentaba signos de victimización sexual ni daño psíquico, y que el relato era una amalgama de falsos recuerdos implantados y mentiras”.



















