Alberto Samid se declaró en quiebra y hace publicidad en redes para llegar a fin de mes
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El empresario Alberto Samid se declaró en quiebra tras acumular deudas de $276 millones y ahora hace publicidad en redes sociales para complementar su jubilación en Argentina.
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La justicia dictó la quiebra en diciembre al fracasar un acuerdo con acreedores fiscales. Ante ingresos de $300.000, el ex 'rey de la carne' ofrece canjes y promociones digitales.
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El caso evidencia la fragilidad de grandes trayectorias empresariales y el uso de la exposición mediática como último recurso económico en un cambio de era comercial y digital.
Alberto Samid
El empresario Alberto Samid, conocido durante décadas como el “rey de la carne”, atraviesa uno de los momentos más difíciles de su vida: se declaró en quiebra y ahora utiliza las redes sociales para promocionar productos y generar ingresos.
La situación refleja un giro drástico respecto de su pasado como figura influyente del sector ganadero en Argentina.
Quiebra de Alberto Samid: qué pasó y por qué llegó a esta situación
La quiebra fue decretada en diciembre por el Juzgado Comercial N°25, luego de que fracasara el acuerdo con acreedores en el marco de un concurso preventivo iniciado en 2022.
El empresario acumuló un pasivo superior a los $276 millones, principalmente por deudas con organismos fiscales como ARCA y ARBA.
Este escenario marcó el punto de quiebre en su situación financiera, obligándolo a buscar nuevas fuentes de ingresos.
“Con $300.000 no vivo”: el motivo detrás de sus publicidades
El propio Samid explicó públicamente por qué comenzó a hacer publicidad en redes sociales.
“Me jubilé y con $300.000 por mes no vivo”, expresó en su cuenta personal.
A partir de esa realidad, el empresario empezó a ofrecer:
Publicidad de productos
Promociones en redes
Canjes comerciales
Incluso invitó directamente a marcas y emprendedores a contactarlo para difundir sus servicios.
De “rey de la carne” a influencer: el cambio de modelo
La imagen de Samid contrasta fuertemente con su trayectoria. Durante años fue uno de los empresarios más visibles del negocio cárnico argentino y una figura mediática recurrente.
Hoy, sin embargo, su estrategia pasa por monetizar su exposición pública en plataformas digitales, un fenómeno cada vez más común entre figuras conocidas que buscan ingresos alternativos.
Un presente marcado por problemas judiciales y económicos
La quiebra no solo implica dificultades económicas, sino también restricciones legales y financieras.
El proceso judicial se da en un contexto de:
Deudas acumuladas con organismos públicos
Falta de acuerdo con acreedores
Limitaciones para operar comercialmente
Este escenario condiciona su capacidad de recuperación en el corto plazo.
El impacto de la crisis: redes sociales como salida económica
El caso de Samid refleja una tendencia más amplia: el uso de redes sociales como herramienta de ingresos ante situaciones económicas adversas.
En su caso, el capital simbólico —su nombre, su historia y su exposición mediática— se convierte en un recurso económico.
Sin embargo, también deja al descubierto la fragilidad de trayectorias empresariales que, pese a haber sido exitosas, pueden enfrentar crisis profundas.
Un símbolo de cambio de época
La imagen de un empresario histórico recurriendo a publicidades en redes para sostenerse marca un cambio de época.
El paso de los grandes negocios tradicionales a la economía digital, incluso en situaciones límite, muestra cómo las reglas del juego económico y mediático se transformaron.
El futuro de Samid dependerá ahora de su capacidad para reinventarse en ese nuevo escenario.






















