Soluciones luego de las inundaciones: Darío Monteros anunció trabajos “inmediatos” en el sur tucumano
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El ministro Darío Monteros anunció obras hídricas inmediatas en La Madrid, Tucumán, para asistir a los vecinos afectados por las inundaciones tras una orden del gobernador Jaldo.
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Con maquinaria pesada, se limpiarán canales y repararán alcantarillas según un plan consensuado al 90% con vecinos. Los trabajos buscan revertir años de desinversión en la zona.
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Estas tareas pretenden agilizar el drenaje y evitar nuevos anegamientos en una región castigada desde 1990. La intervención marca un precedente de gestión directa ante la crisis.
EN MARCHA. El plan que se anunció tras la reunión, iniciaría hoy.
El ministro del Interior, Darío Monteros, indicó que mantuvo una reunión con vecinos de La Madrid, técnicos de la provincia y autoridades locales, en un intento por encauzar soluciones tras las inundaciones que afectaron a la zona. Tras esa charla comunicó el inicio de trabajos “inmediatos” y la llegada de maquinaria pesada.
“El pedido del gobernador Osvaldo Jaldo fue avanzar en soluciones concretas”, planteó el funcionario, al referirse al encuentro que también incluyó a habitantes de Las Ánimas y zonas rurales cercanas.
Según explicó, en la reunión se escucharon los reclamos y se alcanzó un alto nivel de coincidencia: “Hemos coincidido prácticamente en un 90% en el trabajo inmediato que tenemos que hacer”.
Ese plan, detalló, estará coordinado por la Dirección Provincial del Agua (DPA), bajo la conducción del ingeniero Marcelo Cancillieri, con el acompañamiento de distintas áreas del Gobierno.
“Van a intervenir la Dirección Provincial del Agua, el Ministerio de Obras Públicas, el Ministerio del Interior y la comuna para llevar adelante un trabajo inmediato”, aseveró.
En ese sentido, anunció el despliegue de maquinaria en el corto plazo: “Mañana (por hoy) vamos a tener cuatro equipos viales pesados en la jurisdicción para comenzar con los trabajos”.
Responsabilidades
Uno de los puntos centrales del reclamo vecinal es la necesidad de obras que permitan contener el avance del agua y evitar nuevas inundaciones, especialmente en la zona de la ruta.
Sobre ese aspecto, Monteros remarcó que se trata de una traza nacional, aunque reconoció la urgencia de intervenir. “Primero hay que decir que es una ruta del Gobierno nacional”, señaló.
El ministro indicó además que existe un estudio técnico previo sobre la zona: “Hay un estudio de Vialidad de la Provincia del año 2017 sobre las alcantarillas que necesita ese sector”.
Según explicó, esas obras serían clave para mejorar el drenaje: “Las alcantarillas permitirían que el agua escurra más rápido en caso de que vuelva a ingresar al pueblo”.
El plan también incluye, según detalló, la recuperación de caminos y la limpieza de canales, tareas que ya comenzaron en distintas zonas.
Una dinámica desoladora: las inundaciones en La Madrid se dan cada vez con mayor frecuencia
Hace años, décadas, que la historia de La Madrid con las inundaciones dejó de ser algo episódico. Desde la década del 90, el sudeste tucumano quedó atrapado en una dinámica donde confluyen factores naturales y decisiones humanas que no lograron revertirse. Ubicada en una llanura deprimida que recibe el caudal de ríos que bajan desde el oeste, la región acumula antecedentes que marcan una tendencia sostenida. Un primer quiebre se produjo en 1992, cuando el agua volvió a cubrir la localidad después de más de 40 años. En 1998, el fenómeno se repitió, incluso con mayor intensidad. A partir de entonces, los eventos se sucedieron en 2000, en 2004, en 2006, en 2007, en 2015 y en 2017. Luego de este último episodio, que resultó especialmente devastador, se diagramó el Plan Hídrico Estratégico Integral de Tucumán, un trabajo de una comisión de expertos de diferentes áreas. Pero quedó en la nada. Lejos de atenuarse, el problema se profundizó. El 11 de marzo pasado, un temporal provocó un escenario crítico: familias enteras se instalaron a la vera de las rutas 157 y 302, improvisando refugios entre vehículos, colchones y ropa. Semanas más tarde, nuevas lluvias obligaron a suspender clases y reavivaron la incertidumbre. La realidad volvió a confirmar lo acertado de las advertencias técnicas.




















