Pueblos fantasma: Villa Alicurá existió siete años; desapareció, pero nunca se fue
Entre 1979 y 1986, trabajadores y sus familias habitaron Villa Alicurá, Neuquén, un pueblo creado para construir la represa del río Limay que fue desmantelado al finalizar la obra.
El asentamiento ofrecía servicios plenos y una fuerte identidad comunitaria. Su cierre abrupto obligó a miles a emigrar en 15 días, dejando solo cimientos y calles vacías atrás.
Villa Alicurá permanece como un hito del desarrollo industrial y el desarraigo. Hoy, la memoria colectiva digital mantiene vivo el legado de un pueblo que ya no figura en los mapas.