Fórmula 1: la FIA tomó una decisión clave y le quitó una ventaja a Mercedes y Red Bull

  • La FIA prohibió a Mercedes y Red Bull una maniobra técnica que permitía mantener la potencia máxima en clasificación, tras detectar un vacío legal en el uso del sistema MGU-K.
  • Los equipos desconectaban el sistema híbrido al final de la vuelta para evitar la reducción obligatoria de energía, ganando hasta 136 CV extra frente a sus competidores en pista.
  • La medida busca garantizar la equidad deportiva y la seguridad. La FIA monitoreará los datos de cada sesión para evitar que este vacío reglamentario altere los resultados futuros.

Max Verstappen echó a un periodista por una pregunta incómoda. Max Verstappen echó a un periodista por una pregunta incómoda.
Hace 3 Hs

La FIA decidió intervenir y ponerle fin a una maniobra que Mercedes y Red Bull Racing venían utilizando en las sesiones de clasificación de la Fórmula 1. Según reveló el sitio especializado The Race, ambos equipos habían encontrado la forma de sostener al máximo la potencia de sus unidades híbridas más allá de lo permitido por el reglamento.

La clave estaba en el uso del MGU-K, el sistema encargado de recuperar energía cinética. La normativa obliga a reducir progresivamente su potencia en las rectas finales de cada vuelta, a razón de 50 kW por segundo, para evitar caídas bruscas. Sin embargo, existe una excepción: si el sistema se apaga por una falla o situación de emergencia, esa reducción no es obligatoria.

Allí apareció la interpretación. Mercedes y Red Bull habrían aprovechado ese vacío para desconectar el MGU-K en el momento exacto del cierre de la vuelta rápida. De esa manera, evitaban la reducción progresiva y mantenían el rendimiento máximo durante más tiempo. La ganancia, estimada entre 50 y 100 kW -equivalente a unos 68 a 136 caballos de fuerza-, podía marcar diferencias mínimas en el cronómetro, pero decisivas en la grilla de largada.

La maniobra, en principio, no tenía un costo evidente. Durante la vuelta de desaceleración, perder el aporte del sistema híbrido no afectaba el resultado. Sin embargo, el recurso empezó a generar consecuencias en pista. En ensayos recientes en Suzuka, pilotos como Kimi Antonelli y Max Verstappen se vieron obligados a reducir drásticamente la velocidad en sectores rápidos por falta de potencia. Incluso Alex Albon debió abandonar una sesión por problemas vinculados a este comportamiento.

La preocupación no tardó en escalar. Ferrari fue uno de los primeros equipos en advertir la situación y trasladó sus dudas a la FIA, no solo por la ventaja deportiva, sino también por los riesgos de seguridad que implicaba una pérdida repentina de potencia en plena vuelta lanzada.

Tras analizar el caso y mantener conversaciones con los fabricantes, la FIA actualizó sus directivas técnicas. A partir de ahora, el apagado del MGU-K solo podrá utilizarse ante fallas reales, tal como lo establece su propósito original. Además, el organismo anunció que revisará los datos de cada clasificación para asegurarse de que no se repita esta práctica.

Con esta decisión, la categoría busca cerrar una grieta reglamentaria que, aunque sutil, podía alterar el equilibrio competitivo y comprometer la seguridad en pista.

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