Scoring para acceder a un crédito hipotecario: qué es y cómo calcularlo
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El Banco Nación redujo el puntaje de scoring requerido para acceder a créditos hipotecarios UVA en Argentina, buscando facilitar el acceso a la vivienda para más ahorristas locales.
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El scoring es un índice estadístico que califica el historial financiero y cumplimiento de pago. Factores como el nivel de deuda y el uso de tarjetas definen esta calificación bancaria.
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La flexibilización de requisitos y la conducta crediticia disciplinada son claves para dinamizar el mercado hipotecario y permitir que más familias califiquen para préstamos futuros.
Foto: ON24
El Banco Nación acaba de bajar el scoring demandado a sus clientes para ofrecer un crédito hipotecario UVA. Esta decisión, informada por el economista Federico González Rouco al diario La Nación, reduce las exigencias que se presentan al momento de acceder a una hipoteca. El scoring es un indicador de las finanzas de una persona o empresa que puede –y debe– cuidarse para tener mayores oportunidades en productos bancarios.
El scoring bancario es un indicador que califica el historial financiero de las personas y en el que las entidades bancarias se fijan al momento de conceder un nuevo préstamo. El Banco Provincia lo define como una herramienta estadística utilizada por bancos y entidades financieras para evaluar la probabilidad de que una persona cumpla con sus obligaciones de pago.
Al analizar los datos que se toman en cuenta para puntuar el historial crediticio, el resultado puede ser un scoring bajo, uno medio o uno alto. Mientras más alto sea, mejor será el indicador que habilite a adquirir nuevas herramientas. El Banco Nación, por ejemplo, exige un scoring de 800 puntos para acceder a un crédito hipotecario. Desde los 700 puntos para abajo, se considera un scoring medio y, menos de 500, es un scoring malo.
El cálculo para conocer el scoring de una persona
Cada entidad financiera construye el score de una manera diferente. Naranja X, por ejemplo, tiene en cuenta la relación cliente-tarjeta, la forma en que se usan los productos en el día a día; el nivel de endeudamiento relacionado al porcentaje de ingresos comprometido; y el comportamiento de pago e historial financiero para saber si los pagos se hacen a tiempo.
BBVA indica que tu puntaje puede variar entre un buró de crédito y otro, que son las agencias que construyen tu scoring. También destaca que se pueden tener en cuenta datos como los ingresos, la situación personal –estado civil, edad, personas a cargo–, las deudas pendientes y el historial de préstamos –incluyendo cantidad de productos financieros contratados, número de bancos con cuentas abiertas, entre otros–.
Pasos para cuidar tu historial crediticio
El primer paso para tener un historial crediticio es tener existencia entre las cuentas bancarias. Una persona sin un perfil es un cliente del que no se tiene ninguna información y, aunque esto no es negativo, indica una ausencia de datos para garantizar que habrá capacidad de pago al sacar un crédito. El segundo paso es tener tarjetas de crédito y utilizarlas, pagando siempre el total de tus resúmenes.
Otro paso es pagar tus servicios porque las empresas informan los casos de deudores. Esto resta puntos al historial crediticio. También sirve usar las tarjetas de crédito de forma inteligente. Esto sirve para mantenerla activa y demostrar que hay un buen uso de tus fondos. No sirve endeudarse de más.
BBVA recomienda diversificar tus créditos considerando adquirir algún préstamo personal pequeño que permita cumplir con el pago de las cuotas. El informe de crédito debe revisarse periódicamente en la Central de Deudores del Banco Central con tu CUIT o CUIL o mediante un informe Veraz gratuito. Por último, es importante ser pacientes –porque el scoring no se construye en un solo mes con una única compra– y constante y disciplinado para pagar.





















