Encomiendas: sistema que está bajo la lupa porque lo usan para delinquir
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Fiscales de Tucumán investigan el sistema de encomiendas por su uso para el narcotráfico y contrabando, tras detectarse un aumento de envíos ilícitos de hojas de coca.
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Más del 50% de las cuatro toneladas de coca secuestradas circulaban por correo. Autoridades exigen mayores controles en los puntos de despacho para frenar estas maniobras.
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La situación demanda una fiscalización más rigurosa del transporte logístico. Se prevé que el Estado endurezca las inspecciones para combatir el avance del crimen organizado.
AUMENTO. Más del 50% de las cuatro toneladas de hojas coca secuestradas se transportadas por correo.
Las encomiendas se están transformando en un dolor de cabeza para las fuerzas de seguridad. Ante la falta de control en las empresas que brindan este servicio, narcos, contrabandistas y delincuentes las utilizan para enviar todo tipo de elementos. “Es un problema serio que requiere de una rápida regulación a nivel nacional. De nada sirve que hagamos controles si las mercaderías ilegales siguen siendo despachadas sin problemas”, sostuvo el comisario Fabio Ferreyra, responsable del Operativo Lapacho.
Las normas argentinas estipulan cómo debe brindarse el servicio. En el caso de los traslados dentro del país, las firmas no deben requisar los productos que se colocan en los paquetes. Sí están obligadas a solicitar al despachante una declaración jurada en la que debe consignar que no está enviando mercadería de origen ilegal. Cuando se trata de envíos internacionales, se utiliza el sistema conocido como “paquete abierto”. Consiste, justamente, en exigirle al responsable de la encomienda que exhiba físicamente el producto que pretende enviar antes de terminar el trámite.
Autorización judicial
“La correspondencia es privada y no se puede abrir de manera compulsiva. Actuamos ante la sospecha de que hay productos ilegales dentro de los envíos. Con autorización judicial los revisamos y los secuestramos si son ilegales”, indicó Ferreyra. “Tenemos escáneres móviles que nos ayudan, pero los hallazgos más importantes, aunque suene extraño, se producen por el olfato de los efectivos. Por ejemplo, una encomienda con hojas de coca es fácilmente perceptible”, comentó.
El comisario señaló que cada vez resulta más difícil, desde el punto de vista operativo, registrar los camiones de los correos privados. “Son decenas los que circulan por las rutas diariamente. Revisar uno por uno es muy complicado. Hay que tener en cuenta que, cuando encontramos algo sospechoso, debemos bajar toda la carga para revisarla y después volver a subirla, ya que no podemos dejar los productos en la ruta”, añadió en una entrevista con LA GACETA.
Fuentes de diferentes fuerzas de seguridad informaron que cada vez son más las empresas de correos que instalan sus sucursales en ciudades de frontera, donde ingresa mercadería ilegal y drogas. Los funcionarios reconocen las limitaciones que tienen estas firmas, pero también hablaron de cierta complicidad. “¿Cómo puede ser que un agente perciba el aroma de hojas de coca o marihuana y no un empleado del correo? También es poco creíble que una persona despache unos 10 bultos con prendas de vestir en Orán, donde no hay ni una fábrica textil”, resumió una fuente de la Justicia Federal.
Los fiscales federales Agustín Chit y Rafael Vehils Ruiz, investigan a productores de marihuana a gran escala que enviaban flores a distintos puntos del país a través de encomiendas. Según las normas vigentes, no pueden comercializar cannabis ni ninguno de sus derivados, como cremas, aceites y ungüentos, por mencionar algunos.
“Sería muy importante que las autoridades nacionales analicen esa situación y encuentren la manera de solucionar el problema. Quizás sea necesario exigirles a las empresas que redoblen los controles”, finalizó Ferreyra.

























