La Justicia de La Haya investigará a un ultraderechista por un presunto plan de ataque contra dos hijas de la reina Máxima
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La justicia neerlandesa investigará el lunes a un ultraderechista por planear un ataque contra las princesas Amalia y Alexia. El sospechoso fue detenido con hachas y consignas nazis.
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El sospechoso poseía armas con consignas nazis y amenazas de muerte. Se suma a antecedentes de riesgo para Amalia, quien debió refugiarse en España por el acoso del narcotráfico.
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Este proceso judicial evidencia la vulnerabilidad de la corona ante el extremismo y el crimen organizado. Se espera un refuerzo de la seguridad real ante la persistencia de amenazas.
Maxima junto a dos de sus tres hijas. FOTO GENTILEZA WWW.HOLA.COM / © Getty Images
Un presunto extremista de ultraderecha de 33 años comparecerá la próxima semana ante un tribunal en los Países Bajos, tras ser detenido bajo sospecha de planear un ataque contra la princesa heredera Amalia, de 22 años, y su hermana Alexia, de 20, segunda en la línea de sucesión al trono.
De acuerdo con lo informado por fiscales neerlandeses, el sospechoso fue arrestado en febrero en La Haya, aunque no se precisaron detalles sobre el lugar exacto del procedimiento ni su identidad, en cumplimiento de las estrictas normas de privacidad del país. Durante la detención, las autoridades hallaron dos hachas con inscripciones inquietantes: los nombres “Alexia”, “Mossad” (la agencia de inteligencia israelí) y el saludo nazi “Sieg Heil”.
Además, el hombre tenía en su poder una nota manuscrita con las palabras “Amalia”, “Alexia” y “baño de sangre”, lo que reforzó las sospechas de un posible atentado. La audiencia preliminar se realizará el lunes por la mañana en un juzgado de La Haya, mientras que aún no se ha confirmado cuál sería el móvil del presunto ataque.
El caso vuelve a poner bajo la lupa la seguridad de la familia real encabezada por el rey Guillermo Alejandro y la reina Máxima, quienes tienen tres hijas: Amalia, Alexia y la menor, Ariane, de 19 años. A pesar de las amenazas, los monarcas participaron esta semana de las celebraciones del Día del Rey, una festividad nacional que conmemora el nacimiento del soberano, quien cumplió 59 años.
No es la primera vez que la princesa heredera enfrenta riesgos. En 2020, debió ocultarse tras recibir amenazas de violencia sexual, y en 2022 abandonó su residencia estudiantil en Ámsterdam para regresar al palacio real en La Haya, bajo estrictas medidas de seguridad. “No puede vivir en Ámsterdam y prácticamente no puede salir. Esto tiene enormes consecuencias para su vida”, había advertido entonces la reina Máxima.
Incluso, Amalia -quien habla español con fluidez- residió durante un año en Madrid ante el temor de un posible secuestro vinculado a organizaciones criminales. Su nombre, al igual que el del entonces primer ministro Mark Rutte, había aparecido en comunicaciones interceptadas de una banda del narcotráfico.
Ese contexto estuvo marcado por el accionar del criminal Ridouan Taghi, considerado uno de los narcotraficantes más poderosos de Europa, quien fue condenado a cadena perpetua en 2024 por múltiples asesinatos en el denominado “Juicio de Marengo”. Si bien negó cualquier plan contra la princesa, el caso alimentó las preocupaciones sobre el alcance de las redes delictivas en el país.
Tras reforzar su seguridad, la princesa Amalia regresó a los Países Bajos en 2024, aunque dejó en claro el impacto de las amenazas en su vida cotidiana: “Echo de menos la vida normal, la vida de estudiante. Caminar por las calles, ir a una tienda”, expresó.


















