Por la crisis, cada vez son más los jubilados que trabajan: creció 32,6% el empleo entre adultos mayores
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El empleo de adultos mayores en Argentina creció un 32,6% desde 2016 ante la insuficiencia de las jubilaciones para cubrir la canasta básica en el actual contexto inflacionario.
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Con una tasa de actividad récord del 18,9%, el 48,1% de los adultos trabaja por cuenta propia. La jubilación mínima de $473.174 no alcanza a cubrir la canasta básica de $744.990.
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El fenómeno marca una precarización crítica con 55,7% de informalidad. La tendencia proyecta que más jubilados seguirán trabajando por supervivencia ante el deterioro del ingreso.
Los jubilados y pensionados.
La imagen de cientos de personas haciendo fila bajo la lluvia para conseguir empleo en el frigorífico Cabaña Don Theo, en Moreno, dejó al descubierto una problemática que crece silenciosamente en Argentina: cada vez más jubilados vuelven al mercado laboral porque la jubilación ya no alcanza para cubrir los gastos básicos.
Según un informe de Politikon Chaco elaborado sobre la base de datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC, la cantidad de adultos mayores de 65 años ocupados aumentó un 32,6% desde 2016, muy por encima del crecimiento general del empleo, que fue del 17,8% en el mismo período.
La tendencia refleja el deterioro del poder adquisitivo de las jubilaciones, en un contexto marcado por inflación, aumento de la canasta básica y congelamiento del bono previsional.
Jubilados con trabajo: un fenómeno en crecimiento
Al cierre de 2025, había 686.160 personas mayores de 65 años trabajando en los 31 principales aglomerados urbanos del país. Aunque representan el 5,1% del total de ocupados, el dato marca el nivel más alto desde el inicio de la serie estadística.
En paralelo, la tasa de actividad de los adultos mayores alcanzó un récord histórico del 18,9%, mientras que la tasa de empleo llegó al 18,1%.
Detrás de esos números aparece una realidad cada vez más visible: jubilados que buscan ingresos extra para sostener gastos cotidianos, pagar medicamentos, servicios o alimentos.
La jubilación mínima no alcanza frente al costo de vida
Actualmente, la jubilación mínima asciende a $473.174,10, incluyendo el bono de $70.000 congelado desde marzo de 2024.
Sin embargo, la canasta básica de un hogar jubilado en la Ciudad de Buenos Aires alcanzó los $744.990 durante marzo, mientras que la canasta total superó los $973.000, siempre considerando vivienda propia y sin alquiler.
La diferencia entre ingresos y gastos empuja a miles de adultos mayores a continuar trabajando después de la edad jubilatoria.
Cuentapropismo y precarización laboral entre adultos mayores
El informe también revela una fuerte transformación en el tipo de empleo que realizan los jubilados.
Casi la mitad de los trabajadores mayores de 65 años son cuentapropistas. El porcentaje llegó al 48,1%, el nivel más alto desde 2016.
Según el estudio, este crecimiento “parece responder más a estrategias de supervivencia económica que a una elección individual”.
En otras palabras, muchos jubilados no trabajan por decisión personal ni para mantenerse activos, sino por necesidad económica.
Los sectores donde más trabajan los jubilados
Los rubros con mayor presencia de trabajadores mayores muestran también el tipo de inserción laboral predominante:
Construcción: concentra el 12,7% de los cuentapropistas mayores de 65 años.
Comercio de alimentos, bebidas y tabaco: representa el 11,3%.
Actividades jurídicas y contables: alcanza el 7,8%.
Además, el trabajo asalariado se volvió más precario para este segmento etario.
La informalidad entre asalariados mayores de 65 años pasó del 47% en 2016 al 55,7% en 2025. Actualmente, más de la mitad trabaja sin aportes ni registración formal.





















