Marcha universitaria en el país: la FUA responsabilizó al Gobierno por el funcionamiento del sistema
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Joaquín Carvalho (FUA) responsabilizó hoy al Gobierno por el desfinanciamiento universitario antes de la marcha federal que mañana llegará a la Plaza Independencia en Tucumán.
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La protesta surge por una pérdida salarial del 50% y el congelamiento de becas Progresar. Carvalho advierte que la falta de recursos afecta la operatividad y fomenta la deserción.
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La movilización busca una respuesta oficial para destrabar el conflicto. La unidad del sector será clave para garantizar el futuro de la educación pública y el desarrollo federal.
En la antesala de una nueva marcha federal universitaria, que en San Miguel de Tucumán se realizará mañana desde el Rectorado hacia la plaza Independencia, el presidente de la Federación Universitaria Argentina, Joaquín Carvalho, cuestionó con dureza la situación actual del sistema educativo superior.
“Hoy la universidad argentina no está funcionando al 100% y es responsabilidad del Gobierno, que no la financia”, sostuvo el dirigente estudiantil en diálogo con LA GACETA, al tiempo que convocó a movilizar “en defensa de la universidad pública y del futuro del país”.
Carvalho describió un escenario “angustiante” en los últimos dos años, marcado por una fuerte pérdida del poder adquisitivo de docentes y no docentes, que, según afirmó, ronda el 50%. A esto se suma un deterioro en los gastos de funcionamiento de las casas de estudio, lo que impacta directamente en su operatividad diaria.
Uno de los puntos más críticos señalados por la FUA es la situación de las becas estudiantiles. “Tenemos programas como el Progresar y la beca Manuel Belgrano congelados desde 2024, con montos de $35.000 y $81.000, cifras irrisorias”, remarcó. En ese sentido, aseguró que esos valores “ni siquiera alcanzan para cubrir el transporte mensual de un estudiante”.
El titular de la federación explicó que este contexto influye en la deserción universitaria, aunque aclaró que no existen cifras precisas. “Son múltiples los factores, pero sin dudas la cuestión económica es determinante. Si no hay condiciones mínimas de apoyo, se reduce la posibilidad de que los estudiantes ingresen, permanezcan y se gradúen”, señaló.
ARCHIVO LA GACETA
Sobre el impacto territorial, Carvalho indicó que el problema atraviesa a todo el sistema universitario nacional, aunque advirtió que las instituciones más pequeñas suelen ser las más afectadas. “El sistema es federal, está presente en todo el país, y el desfinanciamiento perjudica su funcionamiento en general”, afirmó.
Además, explicó que las universidades cumplen un rol clave más allá de lo académico. “Son motores de desarrollo y, en muchos casos, sostienen hospitales universitarios. No se trata solo de educación, sino de un entramado mucho más amplio”, explicó.
En relación a las medidas de fuerza impulsadas por los docentes, el dirigente expresó el acompañamiento del sector estudiantil, aunque reconoció el impacto que generan en la cursada. “Entendemos que los paros afectan, pero también tenemos claro que la responsabilidad es del Gobierno. Por eso trabajamos en conjunto para que las medidas perjudiquen lo menos posible, sobre todo en instancias clave como los exámenes”.
Finalmente, Carvalho insistió en la necesidad de una respuesta oficial que permita destrabar el conflicto. “Si el problema no se soluciona, la pregunta es qué más debemos hacer como comunidad universitaria para resolverlo. El camino es la unidad de todos los sectores en defensa de la universidad pública”, concluyó.






















