Velocidad, autonomía de 1.600 kilómetros y pistas cortas: por qué la Cessna 210 es la reina del narcotráfico aéreo
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Las bandas narco en Sudamérica eligen la avioneta Cessna 210 para traficar cocaína desde Bolivia a Argentina por su velocidad, autonomía de 1.600 km y capacidad de carga actual.
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Este modelo superó a versiones más lentas al incorporar tren retráctil y permitir aterrizajes en pistas rurales cortas, facilitando el transporte de droga sin escalas intermedias.
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El uso de estas naves evidencia una logística narco más sofisticada que busca llegar a puertos fluviales argentinos, lo que exige mayor control de radares en el norte del país.
CESSNA 210 CENTURION. La avioneta preferida por los narcos que vuela a 300 kilómetros por hora y aterriza en caminos rurales.
La Cessna 210 Centurion se transformó en una de las avionetas preferidas por las organizaciones narco que operan en Sudamérica por una combinación de factores: velocidad, autonomía y capacidad de carga. Fabricada por la firma estadounidense Cessna, puede alcanzar velocidades superiores a los 300 kilómetros por hora y tiene una autonomía de hasta 1.600 kilómetros, suficiente para despegar desde Bolivia y llegar al norte argentino sin necesidad de repostar combustible.
A diferencia de otros modelos más utilizados en el pasado, como la Cessna 206, la 210 cuenta con tren de aterrizaje retráctil, una característica que mejora su rendimiento aerodinámico, le permite volar más rápido y reducir el consumo de combustible. También puede operar en pistas cortas o caminos rurales acondicionados, lo que facilita aterrizajes en campos o zonas alejadas de controles oficiales.
Los especialistas explican que, quitando asientos y reduciendo la cantidad de pasajeros, estas aeronaves pueden transportar varios cientos de kilos de carga. Esa capacidad, sumada a su facilidad para ingresar y salir rápidamente de zonas remotas, la convirtió en una herramienta logística ideal para las bandas dedicadas al tráfico de cocaína.
En el norte argentino existen antecedentes recientes que refuerzan esta hipótesis. En noviembre de 2025, una avioneta cargada con cocaína cayó en la zona de Rosario de la Frontera, en Salta, a pocos kilómetros del límite con Tucumán. Los investigadores sostuvieron que se trataba de una aeronave preparada para vuelos clandestinos de larga distancia. Meses después, durante el llamado Operativo Páramo, las autoridades detectaron otras avionetas utilizadas para el transporte de droga en procedimientos realizados en Santa Fe, donde decomisaron más de 700 kilos de cocaína.
En la mayoría de los casos, los pesquisas advirtieron un cambio de patrón: las organizaciones dejaron de utilizar aeronaves más lentas y de menor autonomía para recurrir a modelos que les permiten llegar más al sur del país, aterrizar en campos rurales y aproximar la carga a las rutas terrestres que conducen a los puertos de la hidrovía del Paraná.
“La logística narco se perfeccionó. Hoy buscan más autonomía, más velocidad y menos exposición”, resumió un investigador consultado por LA GACETA.






















