Ferreyra de nueve y un equipo sin respuestas: la imagen que explica el presente de San Martín

El equipo de Yllana volvió a jugar mal, perdió con Midland y acumuló su tercera derrota consecutiva en la Primera Nacional.

CAMISETA A LA BOCA. Nicolás Ferreyra, junto a sus compañeros, se lamenta por la tercera derrota consecutiva de San Martín CAMISETA A LA BOCA. Nicolás Ferreyra, junto a sus compañeros, se lamenta por la tercera derrota consecutiva de San Martín Foto De Ignacio Izaguirre (Especial Para La Gaceta).

La imagen de Nicolás Ferreyra ubicado como centrodelantero durante el segundo tiempo terminó siendo una síntesis perfecta del momento futbolístico que atraviesa San Martín. No por una cuestión individual, sino porque reflejó la desesperación de un equipo que ya no encuentra respuestas dentro de la cancha. La derrota por 2 a 0 frente a Midland dejó al descubierto una vez más los problemas que arrastra el conjunto de Andrés Yllana, que sumó su tercera caída consecutiva y volvió a mostrar una preocupante falta de funcionamiento.

El entrenador había trabajado durante toda la semana buscando una manera de cortar la racha negativa. Las ausencias de Alan Cisnero, Santiago Briñone y Diego Diellos obligaban a replantear algunas cuestiones, pero también representaban una oportunidad para encontrar nuevas soluciones. Yllana dejó de lado la línea de tres defensores y apostó por un 4-4-2 más tradicional. Además, decidió darle minutos a Milton Ríos, futbolista que llegó como reemplazo del lesionado Kevin López. Sin embargo, ninguno de los cambios produjo el efecto esperado. San Martín siguió mostrando las mismas dificultades que había exhibido en las derrotas contra Gimnasia y Tiro y Atlanta.

La principal falencia volvió a aparecer en la construcción del juego. El equipo nunca logró generar circuitos ofensivos claros ni encontrar asociaciones que le permitieran progresar con la pelota. Cada vez que intentó iniciar desde los pies de Nicolás Castro, el mediocampista quedó aislado, sin opciones de pase y obligado a resolver en soledad. Ante ese escenario, el recurso más utilizado fueron los envíos largos. Tanto los laterales como los defensores buscaron permanentemente a Luca Arfaras y Facundo Pons mediante pelotazos frontales, una fórmula que Midland controló sin mayores inconvenientes.

La falta de ideas también llevó al equipo a intentar resolver desde la media distancia. Varios volantes probaron suerte desde afuera del área, aunque casi siempre sin precisión ni dirección. San Martín tuvo algunos pasajes de posesión, pero nunca consiguió transformarlos en situaciones claras de peligro. Todo pareció forzado, improvisado y carente de una estructura ofensiva capaz de generar desequilibrio.

Del otro lado, Midland entendió rápidamente qué partido debía jugar. El conjunto dirigido por Roberto Iturreira se mostró más ordenado, más compacto y mucho más peligroso cuando atacó. De hecho, si el marcador no se abrió antes fue gracias a varias intervenciones de Darío Sand, que volvió a sostener al equipo con atajadas importantes. Sin embargo, ni siquiera el arquero pudo evitar el primer gol. Un centro de Lautaro Díaz Laharque encontró a Marcos Roseti sin marca dentro del área. El volante controló la pelota con tranquilidad y definió ante una defensa que volvió a exhibir problemas de coordinación y atención.

Cambios que no surtieron efecto

Con el resultado en contra, Yllana intentó modificar el rumbo mediante los ingresos de Gonzalo Rodríguez, Guillermo Rodríguez, Jorge Juárez y Elías López. Pero la decisión más llamativa llegó cuando Ferreyra pasó a jugar como referencia ofensiva. La intención era aprovechar su altura dentro del área rival, aunque la imagen del defensor peleando entre los centrales de Midland terminó simbolizando el desconcierto de un equipo que ya no encuentra soluciones desde el juego.

La apuesta tampoco dio resultado. Sin Ferreyra en el fondo, San Martín perdió presencia defensiva y Midland aprovechó otra desatención en una pelota detenida para liquidar el partido. Allí apareció Fernando González, que cumplió con la ley del ex y marcó el segundo gol de la tarde para sentenciar la historia.

La derrota dejó más interrogantes que respuestas. San Martín volvió a quedar lejos de los primeros puestos, acumuló tres caídas consecutivas y profundizó un bache futbolístico que preocupa cada vez más. El equipo perdió funcionamiento, confianza y claridad. Y mientras los resultados siguen sin aparecer, la figura de Yllana comienza a quedar bajo una presión creciente de cara a lo que viene.

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