Nueva técnica para plantines

La hidroponia desplazará al potente agroquímico.

10 Mayo 2002
Para suplantar el uso de bromuro de metilo en los cultivos de tabaco, hortalizas, flores de invernadero y frutillas la Argentina puso en funcionamiento diversas técnicas con el objetivo de eliminar, en un plazo de cinco años, ese peligroso agroquímico que destruye la capa de ozono y tiene efectos directos sobre la salud humana.
En una época de imposible acceso a dinero fresco proveniente del exterior, el país logró la donación de casi U$S4 millones por parte del Comité Ejecutivo del Fondo Multilateral del Protocolo de Montreal -organismo encargado de financiar proyectos de eliminación del gases que afecten la capa de Ozono-.
El bromuro de metilo es un potente agroquímico utilizado por los agricultores para el control de hongos, bacterias, virus, insectos y roedores, y para el retiro de las malezas en los suelos.Calificado por el Senasa como un producto de banda roja -extrema toxicidad- el bromuro de metilo puede destruir 50 veces más moléculas de ozono que uno de cloro proveniente de un clorofluorcarbonado (CFC) cualquiera.
En tanto, la exposición a altos niveles de este gas incoloro, inodoro y sin sabor puede conducir a la muerte horas y aún días después de ocurrida, mientras que la exposición corta provoca problemas neurológicos como dolores de cabeza, pérdida de la capacidad respiratoria, temblores musculares y visión borrosa.
Para el caso del cultivo del tabaco, una actividad que ocupa unas 70.000 personas, el ingeniero del INTA Famaillá, Alejandro Baleiro explicó que la técnica usada para la eliminación del tóxico es conocido como "Hidroponia" (cultivo sobre agua).
"Utilizamos un almácigo sobre agua, es decir, las semillas se siembran en unas bandejas de telgopor con celdas que se llenan con sustrato -turba junto con otros elementos- y esas bandejas flotan en una pileta con agua que asciende por capilaridad, lo que mantiene humedecido el sustrato en la celda y allí crece la planta", describió.
Luego de 65 o 70 días las plantas que están fuertes son trasladadas a tierra firme para su normal crecimiento que, según manifestó Baleiro, son unas 288 por cada bandeja a razón de 85 bandejas por hectárea. "La donación lograda por el país se utilizará en un 40% para la capacitación y transferencia de tecnología, mientras que el resto se destinará a la obtención de insumos para los agricultores", destacó.
El ingeniero aclaró que estas medidas estarán acompañadas por una política nacional de restricción de las importaciones de bromuro, "que es totalmente importado", apuntó.
"Esto es muy importante porque los agricultores manejan de manera muy precaria las garrafas de bromuro a las que muchas veces abren con un martillo y un clavo, antes de depositarlas bajo el plástico que cubre las tierras de cultivo", subrayó.

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