17 Mayo 2002
Se cosechó el 50% de la soja sembrada en Tucumán, pero el avance de la trilla es lento
Distintos factores climáticos incidieron en el retraso de las tareas de recolección, pero la falta de trilladoras fue el que frenó la actividad. El problema de los insumos. Los productores comercializan de a poco su mercadería.
El avance de la trilla de soja en la presente campaña es lento. Las actividades comenzaron a fines de marzo y hasta el presente se cosechó casi el 50% de las 220.000 hectáreas sembradas en el territorio tucumano.
El atraso se debe a que al iniciar la trilla las condiciones no fueron buenas (muchos días nublados, alta humedad relativa y lloviznas). Cabe aclarar que esta situación mejoró a partir de la primera semana de mayo. Otro factor que está influyendo negativamente en el avance de la trilla es la falta de cosechadoras, las cuáles provienen del sur del país y allí todavía queda una importante área por cosechar.
Los rendimientos obtenidos hasta el momento son muy buenos. Gracias a ello, los productores van a poder, en parte, afrontar la difícil situación que vive el agro debido a las políticas que el Gobierno está tomando en desmedro de la actividad y que son de público conocimiento.En general, se podría decir que ya fueron cosechadas la mayoría de las variedades de grupo corto IV, V y VI, con rendimientos que oscilan entre 2.800 y 3.300 kg/ha, con picos en algunos lotes de 4.000 kg/ha.
A la fecha se están cosechando las variedades de grupo más largo, en donde los rendimientos son algo mayores, con valores que fluctúan entre 3.000 y 4.000 kg/ha, y en algunos casos hasta 4.600 kg. por unidad de superficie.
Es conveniente destacar que la presente campaña se caracterizó, a diferencia de las de las anteriores, por varios motivos. En primer lugar, los agricultores que al comienzo de la siembra no acopiaron los agroquímicos para encarar toda la campaña (gran parte de ellos), tuvieron dificultades para conseguir los insumos necesarios para el manejo del cultivo.
Por este descuido es que los productores debieron pagarlos de contado, valor dólar, y en algunos casos con fuertes incrementos en el precio.
Es decir, que fue una campaña prácticamente de contado a diferencia de la modalidad con la que la mayoría de los agricultores venían trabajando desde hace muchos años.
En segundo lugar, se podría puntualizar la escasez de gasoil para el sector agropecuario, fundamental en todas las tareas agrícolas. Hay que destacar que en algunos casos la disponibilidad de gasoil está en función del sobreprecio que se esta dispuesto a pagar por el combustible.
Y en tercer lugar, también a diferencia de otras campañas, los productores están comercializando lentamente su mercadería.
Se ve un gran esfuerzo de los cultivadores por acopiar los granos en el campo, en silos de distintos tipos. Esto es una manera de cubrirse de los continuos cambios en las reglas de juego del sector agropecuario a nivel micro y macro económico. Lo mismo ocurre a nivel país, por lo que la oferta de soja se está autorregulando Y mantiene firme el precio de la oleaginosa.
Crecimiento sostenido
La superficie sembrada con soja en Tucumán durante la presente campaña experimentó un aumento de casi un 10% con respecto de la anterior. Este fenómeno que se viene repitiendo en los últimos años posiciona al grano como un cultivo preferido por los productores locales. No obstante, los hombres de campo no deben descuidar al maíz como un cultivo alternativo dentro de los programas de rotación, para la mejora de los suelos.
Según la zona de siembra, difieren las necesidades del productor sojero
"Para analizar lo que está pasando con la cosecha de la soja debemos hablar de la recolección, del destino que tiene y por último cómo se la comercializa", señaló el ingeniero Sebastián Robles Terán, directivo de la Sociedad Rural de Tucumán (SRT).
Respeto de la recolección, explicó que en la provincia el avance es de casi un 45%, según las estimaciones realizadas con productores con los que esta en contacto. "Este porcentaje se debe principalmente a un problema climático. Hubo días en que no se pudo trillar . Otro inconveniente fue la falta de maquinaria, que estaba parada debido al desabastecimiento de gasoil", resaltó.
Esta demora trajo como consecuencia el desgrane en el cultivo, principalmente en las sojas sembradas temprano, indicó Robles Terán. " Por eso existe una disminución del peso especifico en algunos lotes". En las zonas húmedas de la provincia se puede ver algunos problemas en la calidad comercial de la soja por la tardanza de cosecha, agregó.
En lo referido al destino de la cosecha, se puede decir que el productor de las zonas húmedas está enviando su soja a acopio, ya que no la puede almacenar en silos de campaña ante al riesgo de que la lluvia complique la calidad el grano. En tanto, el productor de las zonas secas manda las cantidades de soja que necesita comercializar, a destino. El resto de la soja es retenida en el campo en silos de campaña, celdas, silos bolsas o silos australianos.
En cuanto a la comercialización del grano, el productor viene cumpliendo con los planes canje para pagar insumos como fertilizantes y agroquímicos, y están entregando la soja que ya tenían vendida a un precio fijado.
El resto que vende el productor depende de sus necesidades financieras y retiene la otra parte de la soja. "Esta retención de venta que esta haciendo el productor es para vender a quien le ofrece el mejor precio, y por otro a que los precios de pizarra puedan mejorar. Pero siempre el productor venderá de acuerdo con sus necesidades", insistió Robles Terán.
Finalmente, el directivo de la SRT explicó que en estos días, al existir una afluencia mayor de trilladoras, y si el tiempo lo permite, se podrá avanzar con ritmo sostenido con la trilla en los próximos 15 días, para terminar con algo más del 50% de la soja que queda por cosechar.
El atraso se debe a que al iniciar la trilla las condiciones no fueron buenas (muchos días nublados, alta humedad relativa y lloviznas). Cabe aclarar que esta situación mejoró a partir de la primera semana de mayo. Otro factor que está influyendo negativamente en el avance de la trilla es la falta de cosechadoras, las cuáles provienen del sur del país y allí todavía queda una importante área por cosechar.
Los rendimientos obtenidos hasta el momento son muy buenos. Gracias a ello, los productores van a poder, en parte, afrontar la difícil situación que vive el agro debido a las políticas que el Gobierno está tomando en desmedro de la actividad y que son de público conocimiento.En general, se podría decir que ya fueron cosechadas la mayoría de las variedades de grupo corto IV, V y VI, con rendimientos que oscilan entre 2.800 y 3.300 kg/ha, con picos en algunos lotes de 4.000 kg/ha.
A la fecha se están cosechando las variedades de grupo más largo, en donde los rendimientos son algo mayores, con valores que fluctúan entre 3.000 y 4.000 kg/ha, y en algunos casos hasta 4.600 kg. por unidad de superficie.
Es conveniente destacar que la presente campaña se caracterizó, a diferencia de las de las anteriores, por varios motivos. En primer lugar, los agricultores que al comienzo de la siembra no acopiaron los agroquímicos para encarar toda la campaña (gran parte de ellos), tuvieron dificultades para conseguir los insumos necesarios para el manejo del cultivo.
Por este descuido es que los productores debieron pagarlos de contado, valor dólar, y en algunos casos con fuertes incrementos en el precio.
Es decir, que fue una campaña prácticamente de contado a diferencia de la modalidad con la que la mayoría de los agricultores venían trabajando desde hace muchos años.
En segundo lugar, se podría puntualizar la escasez de gasoil para el sector agropecuario, fundamental en todas las tareas agrícolas. Hay que destacar que en algunos casos la disponibilidad de gasoil está en función del sobreprecio que se esta dispuesto a pagar por el combustible.
Y en tercer lugar, también a diferencia de otras campañas, los productores están comercializando lentamente su mercadería.
Se ve un gran esfuerzo de los cultivadores por acopiar los granos en el campo, en silos de distintos tipos. Esto es una manera de cubrirse de los continuos cambios en las reglas de juego del sector agropecuario a nivel micro y macro económico. Lo mismo ocurre a nivel país, por lo que la oferta de soja se está autorregulando Y mantiene firme el precio de la oleaginosa.
Crecimiento sostenido
La superficie sembrada con soja en Tucumán durante la presente campaña experimentó un aumento de casi un 10% con respecto de la anterior. Este fenómeno que se viene repitiendo en los últimos años posiciona al grano como un cultivo preferido por los productores locales. No obstante, los hombres de campo no deben descuidar al maíz como un cultivo alternativo dentro de los programas de rotación, para la mejora de los suelos.
Según la zona de siembra, difieren las necesidades del productor sojero
"Para analizar lo que está pasando con la cosecha de la soja debemos hablar de la recolección, del destino que tiene y por último cómo se la comercializa", señaló el ingeniero Sebastián Robles Terán, directivo de la Sociedad Rural de Tucumán (SRT).
Respeto de la recolección, explicó que en la provincia el avance es de casi un 45%, según las estimaciones realizadas con productores con los que esta en contacto. "Este porcentaje se debe principalmente a un problema climático. Hubo días en que no se pudo trillar . Otro inconveniente fue la falta de maquinaria, que estaba parada debido al desabastecimiento de gasoil", resaltó.
Esta demora trajo como consecuencia el desgrane en el cultivo, principalmente en las sojas sembradas temprano, indicó Robles Terán. " Por eso existe una disminución del peso especifico en algunos lotes". En las zonas húmedas de la provincia se puede ver algunos problemas en la calidad comercial de la soja por la tardanza de cosecha, agregó.
En lo referido al destino de la cosecha, se puede decir que el productor de las zonas húmedas está enviando su soja a acopio, ya que no la puede almacenar en silos de campaña ante al riesgo de que la lluvia complique la calidad el grano. En tanto, el productor de las zonas secas manda las cantidades de soja que necesita comercializar, a destino. El resto de la soja es retenida en el campo en silos de campaña, celdas, silos bolsas o silos australianos.
En cuanto a la comercialización del grano, el productor viene cumpliendo con los planes canje para pagar insumos como fertilizantes y agroquímicos, y están entregando la soja que ya tenían vendida a un precio fijado.
El resto que vende el productor depende de sus necesidades financieras y retiene la otra parte de la soja. "Esta retención de venta que esta haciendo el productor es para vender a quien le ofrece el mejor precio, y por otro a que los precios de pizarra puedan mejorar. Pero siempre el productor venderá de acuerdo con sus necesidades", insistió Robles Terán.
Finalmente, el directivo de la SRT explicó que en estos días, al existir una afluencia mayor de trilladoras, y si el tiempo lo permite, se podrá avanzar con ritmo sostenido con la trilla en los próximos 15 días, para terminar con algo más del 50% de la soja que queda por cosechar.















