Citromax logró certificar con el sistema "Hazard"

El control es permanente en el laboratorio. Bureau Veritas Quality Internacional supervisó el trascendente paso de la firma hacia la Calidad Total. Ya había certificado hace dos años la Norma ISO 9002.

17 Mayo 2002
En estos tiempos de crisis son pocos los emprendimientos empresariales que apuntan a la Calidad Total. Este distintivo que destaca la eficiencia en todas las etapas de los procesos productivos, se logra con una certificación que es avalada por organismos internacionales certificadores de calidad, como el Bureau Veritas Quality International.
Citromax SACI, es una empresa citrícola de capitales norteamericanos que está gerenciada por profesionales locales que tuvieron siempre como objetivo su proyección internacional y lograron posicionarla entre las mejores agroindustria citrícola del mundo.
Citromax acaba de recibir la "Certificación en HACCP", sigla inglesa que significa "Análisis de Peligros y Puntos Críticos de Control". Se trata de un sistema de gestión sobre Seguridad Alimentaria que garantiza la inocuidad de todos los productos alimenticios por ella elaborados.
A fines de 2000, la citrícola ya había certificado con normas de Calidad según la Normativa Internacional ISO 9002, también bajo la supervisión del Bureau Veritas Quality International.

Exigencias mundiales
El sistema "Hazard", como se lo conoce internacionalmente, es específico para la actividad alimentaria y consiste en eliminar todos los riesgos de contaminación tanto físicos, químicos o biológicos y controlar todos los puntos críticos a lo largo del proceso fabril. De esta manera se garantiza no sólo la calidad final del producto sino también la inocuidad en cada una de las etapas intermedias, para que el ser humano consuma el mejor producto.
La planta industrial cuenta con tecnología de punta en el ámbito mundial y tiene una capacidad para procesar más de 150.000 toneladas de limones a lo largo del año, explicó el gerente de Citromax, Lucas Fornaciari.
Agregó que, conforme a la diversificada demanda mundial, la firma ofrece una variada gama de productos derivados del limón como aceites esenciales; aceites concentrados; aromas en fases acuosa y oleosa; jugos concentrados turbios; diferentes concentraciones y contenidos de pulpas; jugos clarificados; cáscara deshidratada y pulpa congelada.
Por su parte, la ingeniera Lucía Migliavacca, gerente de producción fabril, sostuvo que la planta cumple desde tiempos atrás con los requisitos de calidad exigidos por los estándares internacionales. "Ya se certificó la línea de producción de jugos y de aceite según la Norma ISO 9002. En esta oportunidad, también bajo la supervisión de Bureau Veritas, certificamos con un sistema mucho más exigente y específico para la industria de la alimentación, como lo es la norma HACCP (Hazard Analysis and Critical Control Point System) y la de sus pre-requisitos, que son las GMP o Buenas Prácticas de Manufactura", remarcó la experta. Migliavacca apuntó que la planta ubicada en Tafí Viejo posee además un moderno y completo laboratorio manejado por un grupo de profesionales con amplia experiencia en la agroindustria limonera.
Allí se realizan análisis físicos, químicos, microbiológicos y organolépticos para asegurar un estricto control de cada proceso, según lo establecen los más exigentes mercados del mundo.

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