24 Mayo 2002
Cuando la operatoria en la plaza granaria de futuros comenzaba a regularizarse en forma pausada pero sostenida, operadores del sector alertaron que podrían producirse altibajos en la comercialización, luego que se conoció la decisión del Gobierno de bloquear la devolución de impuestos a los exportadores, acusados de no liquidar la totalidad de divisas que deberían haber inyectado al mercado. A la incertidumbre creada por esa medida oficial se sumó la suspensión del Banco Bisel (uno de los tres que controlaba el Credit Agricole de Francia), donde se canalizaba hasta el viernes el mayor volumen de los negocios cerealeros de Santa Fe, que cuenta con los principales puertos de salida para los granos gruesos que se exportan anualmente. Si bien la entidad bancaria también opera en Córdoba, el mayor impacto lo recibirá el sector agropecuario y agroempresario santafesino, a raíz de la decisión del grupo francés de abandonar sus negocios en la Argentina.
De acuerdo con relevamientos realizados por entidades ruralistas del sector privado, entre ellas por el Instituto de Investigaciones Económicas de la Rural y los cuerpos técnicos del ruralismo confederado, el campo tiene créditos tomados por unos $6.000 millones, de cuáles el 50% se contrajo con la banca privada.
El Bisel nucleaba una porción importante del comercio rural en Santa Fe, así como la centralización de toda la operatoria que realizaba la Bolsa de Rosario por los negocios cerrados con granos y oleaginosas. En ese contexto, desde la entidad se indicó que la totalidad de las operaciones que se realizaron hasta el viernes pasado fueron cerradas con la entidad ahora suspendida, así que gran parte del empresariado de la exportación granaria tiene cuentas corrientes en el Bisel, desde donde gira pagos a otros agentes del circuito, incluyendo a los productores agrícolas.
La jornada del lunes pasado fue tumultuosa en la Bolsa de Cereales y en el Mercado a Término de Buenos Aires (MATBA), ya que arrancó con euforia por la buena performance del precio de los commodities agrícolas, pero después reinó la preocupación entre los operadores. Hasta ayer, seguían los problemas por la situación del banco Bisel y la política de comercio exterior.
De acuerdo con relevamientos realizados por entidades ruralistas del sector privado, entre ellas por el Instituto de Investigaciones Económicas de la Rural y los cuerpos técnicos del ruralismo confederado, el campo tiene créditos tomados por unos $6.000 millones, de cuáles el 50% se contrajo con la banca privada.
El Bisel nucleaba una porción importante del comercio rural en Santa Fe, así como la centralización de toda la operatoria que realizaba la Bolsa de Rosario por los negocios cerrados con granos y oleaginosas. En ese contexto, desde la entidad se indicó que la totalidad de las operaciones que se realizaron hasta el viernes pasado fueron cerradas con la entidad ahora suspendida, así que gran parte del empresariado de la exportación granaria tiene cuentas corrientes en el Bisel, desde donde gira pagos a otros agentes del circuito, incluyendo a los productores agrícolas.
La jornada del lunes pasado fue tumultuosa en la Bolsa de Cereales y en el Mercado a Término de Buenos Aires (MATBA), ya que arrancó con euforia por la buena performance del precio de los commodities agrícolas, pero después reinó la preocupación entre los operadores. Hasta ayer, seguían los problemas por la situación del banco Bisel y la política de comercio exterior.















