Existen límites para poder exportar

El agro del NOA tiene problemas para superar la falta de financiación.

24 Mayo 2002
El sector agropecuario del NOA se encuentra seriamente limitado en su crecimiento debido fundamentalmente a la falta concreta de alternativas de financiación que le puedan permitir tomar dinero para afrontar sus compromisos, tanto en la compra de insumos para las futuras campañas como para afrontar el pago de servicios de cosecha y flete, para responder con el pago del capital de trabajo, o para afrontar en forma anticipada el pago de las retenciones si es que el destino de la producción será el mercado externo. Este cocktel explosivo hace que el verdadero potencial productivo y exportador de esta región se vea seriamente limitado en su crecimiento y expansión a partir del presente año.
Otra hubiera sido la historia del sector agropecuario si con la devaluación hubieran aparecido líneas de créditos flexibles y una fuerte apuesta por parte del Gobierno para que el sector continúe apostando con fuerza por las exportaciones que son, en definitiva, la única salida que le queda a un país que quiere ingresar divisas para poder cumplir los compromisos con sus acreedores internacionales.
Ante este contexto de falta de capital en manos de los productores y, encima, de unas elevadas retenciones al comercio exterior (20,3% en soja y 10% en limones) provoca una falta de ganas de seguir apostando por un sector que siempre demostró ser el más competitivo de la economía nacional.
Una mezcla de risa, incomprensión y bronca se pudo observar en el sentir de la mayoría de los pequeños y medianos productores cañeros de Tucumán, cuando se enteraron que el crédito de 40 millones de pesos conseguidos por el gobernador Julio Miranda ante el Banco Nación para financiar la zafra azucarera 2002, tendría una tasa de interés anual nominal del 50%.
Con estas tasas cualquiera que intente tomar dicha financiación y más aún en el sector azucarero, significaría autofirmarse un seguro certificado de defunción. Lo que el Gobierno no se da cuenta es que con una mega tasa de interés, como la de la presente línea de créditos, el financiamiento no será tomado por nadie que esté con sus neuronas en pleno funcionamiento. Porque, además, las garantías exigidas por el Banco Nación, como es lógico serán reales, con el azúcar producida por los propios agricultores, los cuales seguramente recibirán una propuesta de aforo similar o tan bajas como las del año pasado para ingresar en la operatoria de warrant.
Ninguna actividad económica y menos la azucarera puede tener una rentabilidad anual mayor al 50%; entrar en esta alternativa finalizará con una gran cantidad de productores fundidos.

Confusión
El legislador nacional por la Alianza, Darío Alessandro, generó mayor bronca y confusión entre los exportadores argentinos al haber manifestado a viva voz en la Cámara que "culpa de la falta de liquidación de 4.000 millones de dólares en divisas por exportaciones agropecuarias, el país está como está", y amenazó con hacer gestiones para que se dicten medidas penalizadoras para no reintegrar los impuestos del IVA a las exportaciones, si no se cumplía en breve con dichas liquidaciones. Este tipo de enfrentamientos y amenazas sólo hacen crispar más el ánimo de los que supieron apostar por el crecimiento del país y que precisamente no es la clase política.

Propuestas
Si es que el Gobierno nacional realmente quiere tener un boom en el sector agroexportador, lo primero que debe realizar es eliminar lisa y llanamente las retenciones que pesan sobre los exportadores. Esta medida generará un movimiento inmediato de ventas al exterior, sobre todo en el sector de granos, con el consecuente beneficio en el ingreso de divisas que dichas transacciones generarán.
Hoy la mayoría de los productores que pueden guardar sus producciones lo están haciendo y sólo saldrán a vender cuando el precio de sus commodities tengan una mejora.
A fines de la década de los 80 las retenciones llegaron al 40% en algunos productos y sólo bastó que las mismas sean retiradas de la escena nacional para que las exportaciones crezcan más de un 100% en el término de 10 años. El gran crecimiento exportador argentino se vivió la década pasada, en donde se conjugaron factores tan importantes como la incorporación de tecnología, el ingreso de capitales ante la seguridad jurídica que reinaba en Argentina y la financiación de las entidades bancarias, que aunque llegaba al 10%, siempre era más accesible que los espantosos valores que hoy quieren manejar las entidades bancarias y sobre todo las estatales.

La falta de confianza
El verdadero despegue del agro regresará cuando se genere una nueva confianza política, cuando desaparezca la fragilidad del sistema financiero, cuando se eliminen las retenciones y cuando exista dinero disponible para que el productor pueda afrontar su capital de trabajo. No obstante, y gracias al estado crítico actual de la actividad económica, se prevé que la recuperación sea muy lenta.

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