24 Mayo 2002
Las primeras estimaciones oficiales sobre la campaña agrícola 2002/2003 proyectan una reducción en la superficie nacional a cubrir con trigo, que se ubicaría cercana a los 7 millones de hectáreas, un 1,5% inferior a la del ciclo actual, según datos difundidos por la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación (SAGPyA).
El organismo indicó que esas proyecciones son preliminares, y que para su concreción dependerá que los factores económicos actuales logren estabilidad y le permitan al productor planificar adecuadamente su marco productivo anual.
A esos datos se agrega la verificación de cierto atraso en la recolección de cultivos de cosecha gruesa que, debido a factores climáticos, todavía ocupan áreas que en otros años ya habían sido destinadas a los primeros laboreos para el implante del trigo.
Respecto de la campaña 2001/2002, que se está terminando de recolectar, las siembras de soja y de girasol incrementaron la superficie en más del 7%, respecto del período anterior, impulsadas por los favorables precios del mercado que se registraban en la época de siembra.
Según esas cifras, la soja concretó la mayor área sembrada en la historia agrícola del país, con una cobertura cercana a las 11,5 millones de hectáreas, que representan un incremento del 8% respecto de la campaña anterior. De acuerdo con esa superficie cubierta y considerando el aceptable comportamiento climático verificado en las zonas de mayor producción, así como los buenos rendimientos que se presentan en las zonas cosechadas (se recolectó el 67% del total implantado), la SAGPyA estimó que el volumen final de producción rondará los 30 millones de toneladas. En cuanto al girasol, aumentó su superficie sembrada en 6,9%, en relación con el período anterior, cubriendo 2,02 millones de hectáreas. Frente a esa siembra y los rendimientos que se obtuvieron en las distintas zonas, la cartera agropecuaria nacional proyecta una producción final de la oleaginosa del orden de los 3,7 millones de toneladas.
La campaña de maní, en tanto, disminuyó 12,9% en su área de siembra, frente al ciclo anterior, ya que sólo se implantó una superficie cercana a las 220.000 hectáreas en todo el país y se pronostica una producción final de alrededor de 360.000 toneladas. El maíz, con un área sembrada de 3 millones de ha, sólo destinará al circuito comercial la producción que se obtenga de 2,3 millones y desde el Gobierno nacional se consideró que el resto se utilizará para alimentación animal.
De concretarse las cifras que proyectó la SAGPyA se produciría una disminución en la cobertura, cercana al 13% sobre la campaña anterior, y se lograría una zafra nacional cercana a los 13,5 millones de toneladas de la forrajera. En relación con el complejo cereales, la producción en la campaña 2001/02 será inferior a la previa, en especial por el recorte productivo que se produjo en la cosecha triguera, aunque había aumentado la superficie sembrada. Las dificultades climáticas que afectaron distintas zonas productivas provocaron una merma en el área recolectada, que se ubicó en las 6,8 millones de ha, frente a una siembra que cubrió 7,3 millones de ha. La producción nacional de trigo del ciclo 2001/2002, según proyecta la SAGPyA, rondaría los 15,3 millones de toneladas. No obstante, los ingresos al circuito comercial fueron inferiores a otros años a la misma época, a raíz del nuevo marco económico.
En relación al complejo oleaginoso, la producción en la campaña 2001/02 superará a la registrada en el año anterior, en más del 12%, según los datos oficiales. Si se considera a los cuatro cultivos más importantes del país (trigo, maíz, soja y girasol), que aportan casi el 90% de la producción nacional, se estima un incremento del 5% en la superficie cultivada con esos granos respecto de 2000/2001, que se traduciría en un aumento superior al 2% en volumen productivo en todo el país.
Demoras en la cosecha
Entre la falta de gasoil y los altos precios clandestinos que la producción debe pagar para obtener el combustible, los chacareros que en el último ciclo apostaron al maíz se ven obligados a retrasar la recolección de la forrajera, afectada también por el encharcamiento de suelos que en algunas regiónes impide el ingreso de maquinaria a los sembrados.
Según las últimas estimaciones oficiales, la SAGPyA indicó que la zafra maicera avanzó con buen ritmo a pesar de las dificultades que se originaron por la escasez de gasoil, aunque en rigor, y a nivel nacional, recién se lleva cosechado poco más del 45% del implante total que se realizó en el país, que cubrió casi 3 millones de hectáreas.
Además, el retraso que está registrando la recolección también se atribuye a las intensas lluvias que cayeron en las últimas semanas, con aislados días de sol que los productores aprovecharon para levantar los cultivos de soja, ya listos para la zafra y con mayores riesgos de ser atacados por plagas o perder calidad en las vainas por excedentes hídricos.
Analistas del circuito granario local dijeron que el problema eje que está impidiendo que los chacareros cosechen el maíz del ciclo 2001/2002 es la falta de gasoil, y aseguran que para obtenerlo, cada vez son más los que pagan precios usurarios por el combustible. "Se está vendiendo en forma clandestina y a valores inconcebibles", confió un conocido especialista del mercado de granos vinculado a la exportación cerealera, quien agregó que lo que se consigue es poco y en la mayoría de los casos solo alcanza para pocos días de trabajo en la trilla.
Desde el análisis de la SAGPyA, donde se admite el faltante en zonas del combustible, se señaló que sin gasoil, las cosechadoras no pueden trabajar y si los productores lo consiguen, priorizan la recolección de soja, más sensible a excesos de humedad. También se señala que numerosos chacareros tuvieron dificultades -una vez cosechado el grano- para trasladarlo a puertos o el acopio, debido a que los transportistas atraviesan por el mismo problema y la escasez del combustible los une en la misma desgracia. Respecto del cuadro de situación que presenta la cosecha maicera 2001/2002, oficialmente se informó que en Buenos Aires, en el ámbito de la delegación 25 de Mayo, las labores continúan con normalidad, y quedan sólo los lotes que aún están encharcados.
El organismo indicó que esas proyecciones son preliminares, y que para su concreción dependerá que los factores económicos actuales logren estabilidad y le permitan al productor planificar adecuadamente su marco productivo anual.
A esos datos se agrega la verificación de cierto atraso en la recolección de cultivos de cosecha gruesa que, debido a factores climáticos, todavía ocupan áreas que en otros años ya habían sido destinadas a los primeros laboreos para el implante del trigo.
Respecto de la campaña 2001/2002, que se está terminando de recolectar, las siembras de soja y de girasol incrementaron la superficie en más del 7%, respecto del período anterior, impulsadas por los favorables precios del mercado que se registraban en la época de siembra.
Según esas cifras, la soja concretó la mayor área sembrada en la historia agrícola del país, con una cobertura cercana a las 11,5 millones de hectáreas, que representan un incremento del 8% respecto de la campaña anterior. De acuerdo con esa superficie cubierta y considerando el aceptable comportamiento climático verificado en las zonas de mayor producción, así como los buenos rendimientos que se presentan en las zonas cosechadas (se recolectó el 67% del total implantado), la SAGPyA estimó que el volumen final de producción rondará los 30 millones de toneladas. En cuanto al girasol, aumentó su superficie sembrada en 6,9%, en relación con el período anterior, cubriendo 2,02 millones de hectáreas. Frente a esa siembra y los rendimientos que se obtuvieron en las distintas zonas, la cartera agropecuaria nacional proyecta una producción final de la oleaginosa del orden de los 3,7 millones de toneladas.
La campaña de maní, en tanto, disminuyó 12,9% en su área de siembra, frente al ciclo anterior, ya que sólo se implantó una superficie cercana a las 220.000 hectáreas en todo el país y se pronostica una producción final de alrededor de 360.000 toneladas. El maíz, con un área sembrada de 3 millones de ha, sólo destinará al circuito comercial la producción que se obtenga de 2,3 millones y desde el Gobierno nacional se consideró que el resto se utilizará para alimentación animal.
De concretarse las cifras que proyectó la SAGPyA se produciría una disminución en la cobertura, cercana al 13% sobre la campaña anterior, y se lograría una zafra nacional cercana a los 13,5 millones de toneladas de la forrajera. En relación con el complejo cereales, la producción en la campaña 2001/02 será inferior a la previa, en especial por el recorte productivo que se produjo en la cosecha triguera, aunque había aumentado la superficie sembrada. Las dificultades climáticas que afectaron distintas zonas productivas provocaron una merma en el área recolectada, que se ubicó en las 6,8 millones de ha, frente a una siembra que cubrió 7,3 millones de ha. La producción nacional de trigo del ciclo 2001/2002, según proyecta la SAGPyA, rondaría los 15,3 millones de toneladas. No obstante, los ingresos al circuito comercial fueron inferiores a otros años a la misma época, a raíz del nuevo marco económico.
En relación al complejo oleaginoso, la producción en la campaña 2001/02 superará a la registrada en el año anterior, en más del 12%, según los datos oficiales. Si se considera a los cuatro cultivos más importantes del país (trigo, maíz, soja y girasol), que aportan casi el 90% de la producción nacional, se estima un incremento del 5% en la superficie cultivada con esos granos respecto de 2000/2001, que se traduciría en un aumento superior al 2% en volumen productivo en todo el país.
Demoras en la cosecha
Entre la falta de gasoil y los altos precios clandestinos que la producción debe pagar para obtener el combustible, los chacareros que en el último ciclo apostaron al maíz se ven obligados a retrasar la recolección de la forrajera, afectada también por el encharcamiento de suelos que en algunas regiónes impide el ingreso de maquinaria a los sembrados.
Según las últimas estimaciones oficiales, la SAGPyA indicó que la zafra maicera avanzó con buen ritmo a pesar de las dificultades que se originaron por la escasez de gasoil, aunque en rigor, y a nivel nacional, recién se lleva cosechado poco más del 45% del implante total que se realizó en el país, que cubrió casi 3 millones de hectáreas.
Además, el retraso que está registrando la recolección también se atribuye a las intensas lluvias que cayeron en las últimas semanas, con aislados días de sol que los productores aprovecharon para levantar los cultivos de soja, ya listos para la zafra y con mayores riesgos de ser atacados por plagas o perder calidad en las vainas por excedentes hídricos.
Analistas del circuito granario local dijeron que el problema eje que está impidiendo que los chacareros cosechen el maíz del ciclo 2001/2002 es la falta de gasoil, y aseguran que para obtenerlo, cada vez son más los que pagan precios usurarios por el combustible. "Se está vendiendo en forma clandestina y a valores inconcebibles", confió un conocido especialista del mercado de granos vinculado a la exportación cerealera, quien agregó que lo que se consigue es poco y en la mayoría de los casos solo alcanza para pocos días de trabajo en la trilla.
Desde el análisis de la SAGPyA, donde se admite el faltante en zonas del combustible, se señaló que sin gasoil, las cosechadoras no pueden trabajar y si los productores lo consiguen, priorizan la recolección de soja, más sensible a excesos de humedad. También se señala que numerosos chacareros tuvieron dificultades -una vez cosechado el grano- para trasladarlo a puertos o el acopio, debido a que los transportistas atraviesan por el mismo problema y la escasez del combustible los une en la misma desgracia. Respecto del cuadro de situación que presenta la cosecha maicera 2001/2002, oficialmente se informó que en Buenos Aires, en el ámbito de la delegación 25 de Mayo, las labores continúan con normalidad, y quedan sólo los lotes que aún están encharcados.















